La rehabilitación de la sordera es el ámbito en el que Tomatis y Guberina más se aproximan. Dos métodos, un mismo objetivo: restaurar la comunicación.

Rehabilitar la sordera: cuando Tomatis y Guberina convergen

La rehabilitación de la sordera es uno de los ámbitos en los que los métodos Tomatis y verbo-tonal convergen con mayor claridad. Dos enfoques distintos, pero un mismo objetivo: permitir a los deficientes auditivos recuperar una comunicación eficaz.

Dos constataciones idénticas

Tomatis, al examinar a cantantes que «desafinaban», descubrió que su oído presentaba déficits auditivos similares a los de los obreros expuestos al ruido de los reactores de avión. Conclusión: «La voz no contiene más que los armónicos que el oído puede oír».

Guberina, trabajando con sordos profundos desde 1957, observaba que estos niños «oían por el cerebro» antes que por el oído. Desarrolló la «audiometría verbo-tonal» para evaluar no solo la audición, sino la percepción global de los sonidos.

La sordera no es solo un problema de volumen

Ambos investigadores comprendieron que la sordera no es únicamente una cuestión de volumen sonoro. Es un problema de percepción: el cerebro no recibe las informaciones correctas, o no sabe interpretarlas.

Tomatis distinguía la «audición» (función pasiva) de la «escucha» (función activa). Un sordo puede oír sin escuchar. La rehabilitación consiste, pues, en «despertar» la función de escucha, no solo en amplificar los sonidos.

Guberina, en su práctica, constataba que los niños sordos profundos podían comprender el habla cuando se trabajaba sobre las frecuencias óptimas de cada sonido. La sordera no era, por tanto, una fatalidad, sino un problema de percepción que podía corregirse.

Dos enfoques complementarios

El método Tomatis utiliza música filtrada (Mozart, canto gregoriano, voz materna) para estimular el oído interno y «recargar» la corteza. El acento se pone en las altas frecuencias, que estimulan el cerebro y procuran energía.

El método verbo-tonal utiliza los aparatos SUVAG para trabajar sobre las frecuencias óptimas de cada sonido del habla. El acento se pone en la corrección fonética y en el aprendizaje de las lenguas.

Ambos enfoques se complementan admirablemente: Tomatis trabaja sobre la «carga» global del oído, mientras que Guberina afina la percepción de cada sonido específico.

Una misma esperanza para los sordos

Ambos métodos han permitido a millares de sordos profundos recuperar una comunicación eficaz. No se trata de un «milagro», sino del resultado de una comprensión profunda del funcionamiento del oído y del cerebro.

Como decía Guberina: «La verbo-tonal no es, pues, un sistema en el sentido ordinario del término: aporte de una solución más o menos afortunada a problemas concretos. Lo que la salva de este peligro es que se presenta como un modo global y estructurado de concebir la audición y el cerebro en su funcionamiento».

Tomatis podría haber dicho exactamente lo mismo de su propio método.