Modificaciones fonatorias de origen auditivo (Académie de Médecine 1957)
Comunicación presentada a la Académie Nationale de Médecine el 4 de junio de 1957 por Raoul Husson, Doctor en Ciencias, Maestro de Investigaciones del C.N.R.S., y publicada en el Bulletin de l’Académie Nationale de Médecine (tomo 141, n.º 19 y 20). Presentación realizada por M. Moulonguet. Documento fundacional: es en estas siete páginas donde Husson, retomando y confirmando experimentalmente en la Sorbonne las observaciones publicadas por Alfred Tomatis en 1954, designa por primera vez con el nombre de «Efecto Tomatis» el conjunto de contra-reacciones audio-fonatorias que hacen de la voz el espejo acústico del oído. Husson detalla el montaje experimental, la correspondencia entre bandas de frecuencias auditivas y grupos musculares laringo-faringo-bucales, y las aplicaciones terapéuticas (alteraciones del tono laríngeo, paresias velares).
Modificaciones fonatorias de origen auditivo y aplicaciones fisiológicas y clínicas
por el Sr. Raoul HUSSON
Doctor en Ciencias — Maestro de Investigaciones del C.N.R.S.
(Presentación realizada por M. Moulonguet)
Extracto del Bulletin de l’Académie Nationale de Médecine — Tomo 141, n.os 19 y 20 — Sesión del 4 de junio de 1957.
I. — Introducción
1.º Tomatis señaló, en 1954 [1], un hecho del mayor interés: si un sujeto emite una vocal ante un micrófono, cuya tensión pasa por un filtro que suprime cierta banda de frecuencias antes de retornar a auriculares colocados sobre los oídos del sujeto, la banda considerada se halla también suprimida de la voz del sujeto. Según el mismo proceso, y siempre según el mismo autor, la voz de un sujeto aquejado de escotoma auditivo se ve amputada de los armónicos que estarían contenidos en el islote total suprimido. Tomatis concretó estos hechos en la fórmula: «La voz no contiene más que los armónicos que el oído es capaz de oír.»
El presente trabajo se ha emprendido con vistas a estudiar en detalle los singulares fenómenos sintetizados más arriba y a esclarecer su mecanismo neurológico de realización. Hemos utilizado para ello amplificadores diferenciales de frecuencias construidos por el ingeniero L. Pimonow, aparatos que permiten, en un suministro complejo (periódico o no), aumentar o disminuir selectivamente las intensidades de tales o cuales bandas de frecuencias. Un primer aparato nos fue prestado por el propio ingeniero L. Pimonow y utilizado en el Laboratorio de Fisiología de la Sorbonne. El segundo se utilizó en el hospital Laënnec con la amable autorización del Dr R. Maspetiol y la ayuda benevolente del Dr D. Semette. Hemos operado sobre sujetos de ambos sexos (1), de voces incultas o cultivadas, y especialmente sobre numerosos artistas de voces potentes de la Réunion des Théâtres Lyriques nationaux, en todos los registros y sobre la extensión total de cada tesitura.
II. — Resultados de los experimentos realizados imponiendo al sujeto suministros homorrítmicos, pero distintos de los que emite
2.º Montaje experimental. — El sujeto emite una vocal sostenida (suministro F) ante el micrófono, cuya tensión se dirige al amplificador diferencial de frecuencias que la transforma en un suministro F’ modificado según la voluntad del operador. El suministro F’ se envía a los oídos del sujeto mediante auriculares dobles sobre casco. Se observa cómo el suministro emitido F se modifica bajo el efecto de la estimulación auditiva. Control con analizador de frecuencias y, si procede, con laringoestroboscopio.
3.º Caso de suministros estimuladores auditivos F’ muy próximos al suministro emitido F. — Si el suministro F’ impuesto al oído representa una vocal real y acústicamente próxima a la F emitida, las modificaciones laríngeas o faringo-bucales que permiten pasar de F a F’ se realizan de inmediato, completamente y sin dificultad (sin que el sujeto que emite F sea consciente de ello). Es notablemente el caso:
a) Si se aumentan ligeramente las intensidades en la banda 2.500-3.500 de F’, el mismo aumento aparece en F por un incremento del tono del esfínter glótico (verificable con el laringoestroboscopio);
b) Si se aumentan ligeramente las intensidades en la banda de los formantes bucales (o faríngeos) de F’, el mismo aumento aparece en la banda de los formantes bucales (o faríngeos) de F por una ligera adaptación postural de la cavidad bucal (o faríngea) que amplifica el estado resonancial correspondiente.
4.º Caso de suministros auditivos estimuladores F’ más alejados de F, pero todavía fisiológicamente realizables. — Si el suministro F’ representa al oído una vocal alejada de la F que se emite, la emisión espontánea hacia F’ (con cierta evolución) se realiza en cierta medida, que el sujeto sigue. Es notablemente el caso: a) Si se aumentan (o disminuyen) las intensidades en la banda de 1.200-1.800 ciclos de F’, se disminuye (o aumenta) la nasalidad de F’ emitido provocando la elevación (o el descenso) ligero del velo del paladar. Es decir, las intensidades de todos los constituyentes superiores a 500 ciclos (por ejemplo) de F’ sufren una caída equivalente en F, recayendo sobre todo en la banda 2.500-3.500, por hipotonización provocada de la laringe (verificable con el laringoestroboscopio).
5.º Caso de suministros estimuladores auditivos F’ no realizables fisiológicamente o demasiado alejados de F. — Si el suministro F’ impuesto al oído es demasiado diferente de la F emitida, o bien si no representa un suministro fisiológicamente realizable, ya no sucede nada: el sujeto vuelve a la emisión F sola, no percibe más que una ligera molestia orgánica difusa. Es notablemente el caso: a) Si se escribe simultáneamente en voz hablada F que retira a F’ su carácter vocálico. b) Si se escriben los dos formantes F y F’ que pueden conferir a F’ una vocalidad muy distinta de la de F (O abierto cambia en U, o A/E abierto cambia en E, por ejemplo).
6.º Interpretación general de estos fenómenos. — El conjunto de los resultados anteriores puede interpretarse como sigue: cuando el sujeto emite un suministro F, transformado por filtrado en un suministro F’, si puede captarse en el suministro F’ la diferencia respecto a F. Esta, percibida por la corteza auditiva en forma de imagen de integración donde se realiza el orden necesario para provocar (en el sujeto), suscita en él el esquema corporal vocal de F’. Este último, en principio distinto del esquema corporal vocal de F, provoca reacciones de ajuste adecuadas para F’ y no para F. Por vía de retroacción, el sujeto realiza muy pronto regulaciones de postura faringo-bucal y los ajustes del tono laríngeo que permiten la realización del suministro F’ y ya no la de F.
El aporte sensorial auditivo corregido por las fibras «gamma», que aseguran estimulaciones intra-fusales, la regulación propioceptiva de origen muscular, como se constata en las correcciones visuales de los fenómenos de la equilibración (2).
A estos fenómenos de retroacciones de origen auditivo que, cuando se realizan, modifican el suministro (o modelo) emitido F, conviene dar el nombre de «Efecto Tomatis», autor que, el primero, los observó y describió.
7.º Observaciones experimentales subsidiarias.
a) Los fenómenos muy diferenciados descritos más arriba (§§ 3, 4 y 5) son tanto más netos cuanto más intenso es el suministro (o modelo) F’ impuesto auditivamente, y cuanto mejor borra al F presente; y si F’ es demasiado débil, toda retroacción desaparece.
b) En los cantantes profesionales, las retroacciones son notablemente nítidas, y se manifiestan tanto mejor cuanto más habituado está el sujeto a apreciar su esquema corporal vocal para dirigir su emisión en timbre y en cualidades.
c) En las voces totalmente incultas, las retroacciones de la transformación de F en F’ se realizan prácticamente con la misma facilidad que en los esquemas (caso del § 3).
d) Las retroacciones se producen también en voz hablada, y a veces con mayor facilidad, lo que se explica por el hecho de que los sujetos tienen ya la formación de esquemas corporales vocales pasivos (vinculados a las estereotipias funcionales del lenguaje habitual), cuya puesta en práctica de manera consciente es inmediata.
e) Las retroacciones relativas al ajuste del tono laríngeo se producen mucho más fácilmente (se realizan prácticamente siempre) que las que comportan el restablecimiento de la configuración postural del pabellón faringo-bucal (las cuales a menudo solo se esbozan).
III. — Correspondencia entre las bandas de frecuencias alteradas y los grupos musculares activados por retroacción
8.º El análisis de estos fenómenos permite asignar una correspondencia grosera, pero nítida, entre las bandas de frecuencias modificadas y los grupos musculares sobre los que se ejercen las retroacciones. Es muy notable que, en esta correspondencia, la frecuencia de corte [3, 4] del pabellón faringo-bucal desempeñe el papel esencial (3).
a) Aumentando la intensidad de los armónicos superiores a la frecuencia de corte, la laringe responde con un incremento del tono de unión de las cuerdas vocales (que acentúa el mordiente de la voz, cuya intensidad de los armónicos agudos era anteriormente superior a esta frecuencia). Fenómenos inversos actuando por disminución.
b) Actuando sobre los armónicos inferiores a la frecuencia de corte, ya no se modifica el tono del esfínter laríngeo, sino que se determinan exclusivamente adaptaciones posturales del pabellón faringo-bucal. En particular, si se actúa sobre la banda de frecuencia de 1.200-1.800 ciclos, se provoca efectivamente una disminución o un aumento de la nasalización [4]: es decir, se provoca un descenso o una elevación marcada del velo. Actuando selectivamente sobre las zonas tonales formánticas mismas, se provocan adaptaciones faríngeas o bucales (que, las más de las veces, solo se esbozan).
IV. — Consecuencias diversas de fisiología y fisiopatología fonatorias
9.º Los fenómenos de retroacción de punto de partida auditivo, que se ejecutan por intermedio de los esquemas corporales vocales sobre los grupos musculares laringo-faringo-bucales implicados en las realizaciones fonatorias, intervienen verosímilmente (aunque no de modo exclusivo) en la explicación de los fenómenos bien conocidos de mimetismo vocal educativo, ya se trate del mimetismo vocal familiar de los niños o de los efectos facilitadores conocidos del ejemplo en la enseñanza del canto.
b) Intervienen verosímilmente del mismo modo en la realización de los curiosos fenómenos señalados antiguamente por A. Labriet (1925) y denominados por él de «acuerdo vocal» [5]: en los cantantes educados, la afinación de una cavidad (faríngea o bucal) se completa a veces sobre un constituyente del suministro laríngeo por acomodación espontánea cuando el estado resonancial logrado se halla suficientemente próximo a un máximo de resonancia.
c) Estos fenómenos tienen una aplicación directa, ya utilizada [1], en la terapia de las alteraciones funcionales del tono del esfínter laríngeo. En caso de caídas de tono ocasionadas por aferencias inhibidoras (procedentes del tracto digestivo o de origen hipotalámico), el aporte excito-tónico resultante de estimulaciones auditivas de la banda 2.500-3.500 basta siempre para restablecer una unión firme de las cuerdas vocales y permite al sujeto recuperar su esquema corporal vocal habitual. Tras una estimulación de algunos minutos, la recuperación dura varias horas y, por iteración, acaba por ser permanente.
d) Estos fenómenos también pueden utilizarse en la terapia de las disminuciones funcionales de la motilidad del velo, y especialmente en las paresias velares (nasalizaciones permanentes ligeras): basta con someter al sujeto a una estimulación auditiva localizada en la banda 1.200-1.800 ciclos. En caso de paresia velar y laríngea a la vez (frecuentemente observada), bastará con estimular a la vez las bandas 1.200-1.800 y 2.500-3.500, o simplemente todas las frecuencias superiores a 1.200 ciclos.
Notas
(1) Nuestro agradecimiento se dirige muy especialmente a los Sres. Georges Vaillant y Ernest Blanc, de la Ópera, y Roger Gallia, de la Opéra-Comique; a la Srta. Irène Bonneau; a la Dra Hénin y a los Dres Garde, Labarraque, Hénin, Horowitz (de Londres) y de Leval (de Lieja).
(2) Esta importante observación se debe al profesor André Soulairac, a quien agradezco por lo demás vivamente la valiosa ayuda que ha tenido a bien prestarme en la elaboración de esta delicada interpretación.
(3) Cuando un pabellón sirve para la exteriorización de ondas sonoras procedentes de una fuente (caso del órgano vocal humano), las ondas cuya frecuencia es inferior a cierto límite retienen el aire del pabellón en bloque, sin propagación apreciable: por encima de esa frecuencia límite (denominada «frecuencia de corte»), las ondas se propagan efectivamente en el pabellón, con «exteriorización máxima» [4]: las condiciones de propagación de las ondas son netamente distintas para las frecuencias inferiores y superiores a esta frecuencia de corte del pabellón faringo-bucal. Para la voz, la frecuencia de corte depende de las dimensiones de la cavidad bucal, pero se sitúa por término medio entre 1.200 y 2.200-2.500 ciclos.
Bibliografía
[1] A. TOMATIS, Rôle directeur de l’oreille dans le déterminisme des qualités de la voix normale (parlée et chantée) et dans la genèse de ses troubles. Actualités Oto-Rhino-Laryngologiques, Masson, Paris, 1954, 264.
[2] A. SOULAIRAC, Sensibilités internes et phonation. Revue de Laryngol. Portmann, Suppl. de noviembre de 1955, 666-674. — Rôle des sensibilités internes en psychophysiologie. Curso impartido en la Sorbonne, 2.e semestre 1954 (no publicado).
[3] R. HUSSON y L. PIMONOW, Facteurs acoustiques des voyelles (non nasalisées) et fréquence de coupure du pavillon pharyngo-buccal. C.R. Acad. Sc. Paris, 1957, 244, 1261.
[4] Y. ROCARD, Propagation et absorption du son. Actual. Scient. et Industrielles, Hermann, Paris, 1935, n.º 222, 13-39. — Dynamique Générale des Vibrations, Masson, Paris, 2.e ed., 1953, 374 y siguientes.
[5] A. LABRIET y R. HUSSON, Principe de l’accord vocal, ou contribution à l’élaboration d’une théorie de l’émission normale de la voix chantée. C.R. Acad. Sc. Paris, 1925, 180, 1680. — Principes d’éducation vocale par la réalisation de l’accord vocal. C.R. Acad. Sc. Paris 1925, 181, 358.
Nota del editor
Esta comunicación de Raoul Husson no la firma Alfred Tomatis, pero constituye el documento fundacional en el que aparece por primera vez, bajo la pluma de un fisiólogo de la Sorbonne, la expresión «Efecto Tomatis». Husson, tras reproducir experimentalmente con sus amplificadores diferenciales las observaciones publicadas por Tomatis en 1954 («la voz no contiene más que los armónicos que el oído es capaz de oír»), concluye su parte de interpretación con esta frase decisiva: «A estos fenómenos de retroacciones de origen auditivo (…) conviene dar el nombre de “Efecto Tomatis”, autor que, el primero, los observó y describió». Reproducimos, pues, este texto histórico en su integridad, como contrapartida necesaria de las publicaciones del propio Tomatis recogidas en este sitio.
Fuente: Husson R., «Modifications phonatoires d’origine auditive et applications physiologiques et cliniques» (presentación realizada por M. Moulonguet), Bulletin de l’Académie Nationale de Médecine, t. 141, n.os 19 y 20, sesión del 4 de junio de 1957, p. 9-15 de la tirada aparte. Documento digitalizado procedente de los archivos personales de Alfred Tomatis.