Tomatis y Guberina: dos pioneros, una misma visión
Alfred Tomatis y Petar Guberina desarrollaron en paralelo dos métodos revolucionarios basados en la escucha. Descubra sus puntos de convergencia.
Dos hombres, dos países, una misma revolución en la comprensión del oído humano
Alfred Tomatis (Francia) y Petar Guberina (Croacia) son dos figuras señeras del siglo XX que, sin conocerse directamente, desarrollaron enfoques notablemente similares de la rehabilitación auditiva y del lenguaje.
Dos trayectorias paralelas
Alfred Tomatis, otorrinolaringólogo francés, descubrió en los años 1950 que «la voz no contiene más que los armónicos que el oído es capaz de oír». Esta ley fundamental, conocida hoy como «Efecto Tomatis», revolucionó nuestra comprensión del vínculo entre la audición y la fonación.
Al otro lado de Europa, Petar Guberina, lingüista y fonetista croata, elaboraba paralelamente el Método Verbo-tonal (MVT). También él constataba que «el adulto que oye con normalidad oye una lengua extranjera no por el oído, sino por el cerebro», y que la rehabilitación de los sordos debía pasar por una estimulación global del sistema nervioso.
Una constatación común: el oído es mucho más que un simple órgano de la audición
Ambos investigadores comprendieron que el oído es el principal órgano de la comunicación humana. Tomatis lo denominaba «la antena humana», mientras que Guberina lo situaba en el centro de su «Sistema universal de audición Guberina» (SUVAG).
Ambos observaron que:
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Las frecuencias agudas estimulan el cerebro mejor que las graves
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La rehabilitación del oído modifica automáticamente la voz
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El ritmo y la entonación desempeñan un papel fundamental en la percepción
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La sordera no es solo una cuestión de volumen, sino de percepción
Dos aparatos, un mismo principio
Tomatis inventó el Oído Electrónico, un aparato que filtra las frecuencias sonoras para estimular selectivamente el oído. Guberina desarrolló los aparatos SUVAG, que cumplen una función similar al trabajar sobre las «frecuencias óptimas» de cada sonido del habla.
Ambos aparatos reposan sobre el mismo principio fundamental: modificar la entrada auditiva para transformar la emisión fónica. Es lo que Tomatis denominaba las «contra-reacciones audio-vocales» y lo que Guberina integraba en la «fase frecuencial» del sistema verbo-tonal.
Un legado común
Hoy en día, ambos métodos se aplican en todo el mundo. El método Tomatis se utiliza en más de 250 centros repartidos por 80 países, mientras que el método verbo-tonal se ha desarrollado principalmente en los países francófonos y en Europa del Este.
Lejos de oponerse, estos dos enfoques se complementan admirablemente. Comparten la misma convicción profunda: escuchar no es oír, y el aprendizaje de la escucha es la clave de toda comunicación humana.