Documento metodológico del Centre du Langage del Dr Alfred Tomatis. Manual práctico del Balance Audio-Psico-Fonológico destinado a los practicantes APP.

Introducción

Toda iniciativa educativa realizada en los servicios de un Centre du Langage va precedida de un Balance Audio-Psico-Fonológico. Este balance apela a investigaciones sobre, por una parte, la escucha del sujeto, por otra su universo psicológico, y por último sus posturas lingüísticas y fonéticas —es decir, vocales. Estos elementos íntimamente ligados realizan un cuadro de conjunto característico de las tensiones relacionales del ser con su entorno.

Permite al practicante que concluye el balance, en función de los resultados obtenidos, presentar al sujeto concernido el abanico de soluciones terapéuticas o educativas que el centro está en condiciones de proponerle.

Este periplo completo —que dura aproximadamente dos horas— se efectúa en tres etapas principales:

  1. La apertura del expediente (anamnesis).

  2. La realización de los tests.

  3. La consulta final.

I — La apertura del expediente (anamnesis)

Esta fase introductoria permite establecer un primer contacto con el sujeto que —según su edad, sus dificultades— viene solo o acompañado de algunos miembros de su familia. Durante esta primera entrevista, el practicante recoge por escrito los informes sobre la vivencia del sujeto y organiza —según una sucesión de rúbricas relativas a su infancia, a su escolaridad, a su comportamiento, etc.— un cuadro susceptible de poner en evidencia el desarrollo del individuo, su evolución en el plano de la comunicación, su universo relacional.

Rúbricas principales (caso de un niño)

El orden cronológico del desarrollo humano estructura la anamnesis. He aquí las rúbricas principales:

  1. Estado civil — apellidos, nombre, edad, fecha de nacimiento, dirección, teléfono de los padres.

  2. Recomendaciones — cómo han sido dirigidos los consultantes hacia el Centro (familia, conocido, radio/TV, prensa, conferencia…).

  3. Acompañantes — precisar quién está presente (padres, madre sola, padre solo, fratría, otro responsable).

  4. Fecha del balance APP.

  5. Motivo de la consulta — naturaleza de las dificultades y su manifestación actual (dislexia, dislateralidad, sordera, trastornos comportamentales, retraso de lenguaje, tartamudez, ausencia de lenguaje…).

  6. Situación familiar — profesión del padre y de la madre, edades, fallecimiento eventual, divorcio, nuevo matrimonio.

  7. Fratría — rango del niño, nombre, edad, actividad y situación familiar de cada hermano y hermana.

  8. Vida intrauterina — desarrollo del embarazo, condiciones materiales y psicológicas, comportamiento de la madre, trastornos eventuales, choques o perturbaciones.

  9. Nacimiento — desarrollo del parto, término, dificultades (fórceps, cesárea), cianosis, primer grito, problema de Rhesus, sexo deseado.

  10. Primera edad — vida afectiva, lactancia (pecho, biberón), duración, destete. Sueño. Presencia de la madre, modo de guarda. Llantos, sonrisas, primera palabra.

  11. Desarrollo psicomotor — sostén de la cabeza, posición sentada, posición de pie, marcha, control de esfínteres.

  12. Evolución del lenguaje — primeros balbuceos, primera palabra, primeras frases, retrasos eventuales.

  13. Lateralidad — zurdo, diestro, ambidextro, contrariedades laterales (escritura, etc.).

  14. Antecedentes médicos — enfermedades infantiles, otitis, operaciones, hospitalizaciones, traumatismos.

  15. Escolaridad — entrada en infantil, primaria, vivencias, niveles alcanzados, repeticiones, dificultades encontradas por materia.

  16. Carácter y comportamiento — sociabilidad, autonomía, miedos, agresividad, intereses, deporte, lectura, televisión.

  17. Sueño y apetito.

  18. Tratamientos previos — logopedia, psicoterapia, psicomotricidad, kinesiterapia, etc.

Durante la entrevista, no es siempre deseable plantear directamente algunas preguntas, en particular cuando estas corren el riesgo de molestar o bloquear al niño. Es entonces preferible dejar algunas partes en suspenso y considerar completar el expediente en ausencia del niño — por ejemplo mientras pasa los tests. Cualquiera que sea la naturaleza de las preguntas, estas deberán por descontado ser siempre abordadas con mucho tacto y discreción.

Caso de un adulto

Una persona adulta que viene a consultar sola no reacciona del mismo modo ante este tipo de investigaciones. A menudo manifiesta incluso signos de reticencia para hablar de una vivencia que por una parte le parece lejana y olvidada, y por otra le parece no tener relación inmediata con el problema por el que viene a consultar. Las rúbricas de la anamnesis adulta son similares, pero su ordenación y su peso relativo difieren — poniéndose el acento en la vivencia adulta, los contextos profesionales y relacionales actuales, abordando la historia infantil con tacto.

II — La realización de los tests

A raíz de la primera entrevista, se lleva al sujeto a pasar los siguientes tests.

a) El test de escucha

Se trata ahí de una investigación capital, compuesta de varias investigaciones que hacen de este test el más importante del balance: el que debe determinar las posibilidades de escucha del sujeto — autoescucha y escucha del otro.

El test de escucha consiste:

  • en investigar los umbrales de intensidad mínima percibida para cada frecuencia, por vía aérea y por vía ósea;

  • en establecer la capacidad o la incapacidad para situar las distintas alturas de sonidos (selectividad);

  • en anotar las posibilidades del oído para localizar el sonido en el espacio.

Este test, que sería de entrada fácil de confundir con un audiograma, depende de hecho en su interpretación de un dominio totalmente distinto. El audiólogo se preocupa de saber si el sujeto oye; el audio-psico-fonólogo, él, se preocupa de saber si escucha*, y de qué manera.*

b) El test de lateralidad

Consiste en la búsqueda de la lateralidad del sujeto —es decir, sus tendencias a posicionarse respecto a la derecha y a la izquierda, tanto en el plano motor como en el plano sensorial. Esta prueba permite recoger elementos relativos a la organización estructural del sujeto y determinar su universo temporo-espacial.

Una atención particular se presta a la audiolateromería, que permite apreciar el deseo de escucha del sujeto al determinar su lateralidad auditiva — que no se reduce a una simple constatación, sino que es de una dinámica, de una postura ante la vida de relación.

c) Los otros tests

Otras pruebas pueden insertarse en el balance, como el test del árbol y el de la familia, que permiten recoger preciosos indicios de orden psicológico. Se proponen también en determinados casos tests y mediciones sobre:

  • la voz: fonogramas, sonogramas;

  • las respuestas corticales: electroencefalografía (EEG);

  • el nivel de inteligencia: CI;

  • etc.

III — La consulta final

Como prolongación de esta serie de investigaciones, una consulta dispuesta en fase terminal permite al practicante —tras el estudio del expediente completo (interpretación de la anamnesis y de los distintos tests)— entablar un diálogo con el paciente y observar la postura funcional que este adopta en su vida de relación.

Provisto de los resultados de las distintas investigaciones y habilitado para hacer la síntesis, el practicante está en condiciones de proporcionar a la persona:

  • explicaciones sobre las dificultades que la inhabilitan;

  • la exposición de las soluciones que el centro está en condiciones de proponer;

  • en la eventualidad de una educación bajo Oído Electrónico: todas las condiciones en las que esta marcha debe efectuarse (frecuencia de las sesiones, duración total prevista, compromiso del sujeto y de la familia, programación contemplada).

El sentido del balance

El balance APP no es un examen en el sentido médico tradicional — es una cartografía de la escucha. Se esfuerza por captar cómo el sujeto está insertado en el mundo sonoro que lo rodea: cómo se autoescucha, cómo acoge la voz del otro, cómo se orienta en el tiempo y el espacio acústico. Traduce en datos objetivos una postura relacional más amplia.

De la calidad del balance depende todo el seguimiento del tratamiento: es la brújula que guiará la programación sónica, el ritmo de las sesiones, el ajuste del Oído Electrónico, la eventual puesta en cura paralela de la madre, el acompañamiento parental y pedagógico. No es por tanto exagerado decir que el balance inaugura el trabajo terapéutico tanto como lo organiza.

— Documento metodológico del Centre du Langage del Dr Alfred A. Tomatis (manual práctico del balance audio-psico-fonológico). Síntesis estructurada a partir del documento interno destinado a los practicantes APP.