Comunicación presentada por el Dr John S. Gillis, psicólogo, Universidad de Ottawa, bajo la dirección de la Dra Agatha E. Sidlauskas, Directora del Centro de Estudio del Niño, Universidad de Ottawa, en el IIe Congreso Nacional de la Association Française d’Audio-Psycho-Phonologie, Pau, mayo de 1976. (Una versión original inglesa se ha presentado bajo el título «Treatment of dyslexia by the Tomatis Effect technique».)

Estudio experimental controlado —el primero en manipular directamente las variables del método Tomatis. Diez niños de 8 años que presentan trastornos serios de lectura son examinados en lectura bajo cuatro condiciones de retroalimentación auditiva: oído derecho con o sin modificación frecuencial, escucha biauricular con o sin modificación. Al término de una cura de cuatro meses (dos sesiones diarias, todos los días de clase), la lectura mejora significativamente (vocabulario y comprensión pasan de 1,88 a 2,43 en el Gates-McGinitie), y la retroalimentación preferencial al oído derecho así como la amplificación de las frecuencias superiores a 1000 Hz producen cada una una ganancia mensurable de palabras leídas por minuto. Los niños que memorizaban mejor las cifras dicóticas en el oído izquierdo son los que más han progresado en condición «oído derecho» —corroboración empírica del papel privilegiado que la teoría Tomatis atribuye al oído derecho en la lectura.

Resumen

Con el fin de controlar dos aspectos importantes del enfoque de Tomatis en el tratamiento de los trastornos de lectura, 10 niños han sido examinados en cuatro condiciones diferentes de retroalimentación auditiva mientras leían. Se ha descubierto que una lectura más fácil tendía a manifestarse cuando la retroalimentación concernía principalmente al oído derecho o cuando las amplitudes de frecuencias por encima de 1.000 Hz eran aumentadas relativamente a las frecuencias más bajas. La mejora en la lectura durante la escucha por el oído derecho se ha revelado más importante en los niños que han demostrado una mejor aptitud para la memorización de las cifras presentadas de manera dicótica al oído izquierdo. La retroalimentación de frecuencias modificadas ha permitido constatar también un cambio en la calidad de la voz. Los resultados han sido discutidos sobre la base de la teoría Tomatis relativa a la lateralidad del oído y a la modificación de frecuencias.

I. Introducción

En el curso de una práctica médica de más de veinte años en París, el Dr Alfred Tomatis ha puesto a punto un programa de tratamiento que puede ayudar eficazmente a un gran número de niños que sufren trastornos de lectura. El trabajo de investigación aquí presentado se ha emprendido con el fin de evaluar los efectos de dos elementos dominantes de este tratamiento: la lateralidad del oído y la modificación de frecuencias.

Lateralidad del oído

Desde hace varios años, Tomatis ha tenido que tratar a numerosos cantantes de ópera que experimentaban dificultades vocales. Mientras examinaba la voz de estos cantantes, ha constatado que estos cantaban mejor cuando controlaban su voz utilizando su oído derecho que cuando se controlaban con su oído izquierdo (Tomatis 1953). Posteriormente, al examinar a niños que tenían trastornos de lectura, Tomatis ha notado que estos niños parecían leer mejor cuando se les permitía utilizar su oído derecho. Comenzó entonces a aplicar técnicas para desarrollar en estos niños un mayor uso de su oído derecho. Como McNeil y Hamre (1974) lo han señalado, existe en adelante una literatura que muestra que los estímulos verbales o lingüísticos son reportados de manera más adecuada cuando se presentan por el oído derecho. Además de los estudios revisados por McNeil y Hamre (1974), se ha constatado que los niños con las mejores aptitudes de lectura tendían, contrariamente a los demás, a tener mejores rendimientos a nivel del oído derecho, tanto en el plano de la escucha dicótica como en las pruebas monoaurales (Bakker et al. 1973, Bryden 1970, Zurif y Carson 1970).

Tales descubrimientos vienen a apoyar las teorías que atribuyen al oído derecho un papel predominante en los procesos de la lectura, como las preconizadas por Tomatis. Es útil, sin embargo, notar que estos estudios no comportan una manipulación experimental directa de la variable de la lateralidad del oído. Por eso se ha decidido realizar un proyecto en el que la lateralidad del oído sufriera variaciones de modo que se pudieran medir las influencias posibles sobre el comportamiento de lectura.

Modificación de frecuencias

Otro aspecto del programa de tratamiento de Tomatis que nos ha parecido merecer un examen empírico minucioso es el hecho de que ha insistido en la importancia de las diferentes frecuencias de estimulación del sonido (Tomatis 1974). Los descubrimientos relativos a las investigaciones efectuadas en este ámbito no son tan abundantes como los realizados sobre la lateralidad del oído. No obstante, lo que se ha esbozado se corresponde con las hipótesis de Tomatis. Por ejemplo, al estudiar la eventualidad de una relación entre las posibilidades de escucha y de lectura de algunos niños, Henry (1949) descubrió que la pérdida en alta tonalidad y la deficiencia de lectura tendían a manifestarse en esos mismos niños. Hasta aquí, como para la lateralidad del oído, no se ha realizado ninguna investigación en la que la variable de frecuencias se ponga sistemáticamente en juego para examinar la posibilidad de una influencia causal sobre el comportamiento de lectura. En consecuencia, el segundo objetivo principal de la presente investigación ha sido verificar la técnica de modificación de frecuencias de Tomatis.

II. Método

Población tratada

10 niños (9 varones y 1 niña) han participado en este estudio. Tenían una media de edad de 8,1 años y presentaban trastornos serios de lectura. Estos niños fueron seleccionados sobre la base de sus rendimientos según el Revised Wechsler Intelligence Scale for Children (WISC-R) y el Gates-McGinitie Reading Test (Form L of Level A or B) en función de la edad del niño. Se ha obtenido una media de CI de 101,8 para la escala verbal del WISC y de 112,6 para la escala de rendimiento. Combinando las puntuaciones de vocabulario y de comprensión del Gates-McGinitie Reading Test, se ha obtenido un resultado situado al nivel de 1,9.

Aparatos

El material utilizado para poner de manifiesto la lateralidad del oído y la modificación de frecuencias comprendía principalmente un aparato denominado «Oído Electrónico con Efecto Tomatis». Este aparato ha sido inventado por el Dr Tomatis con el fin de hacer resaltar las modificaciones de frecuencias contenidas en la voz de una persona mediante uso de un filtrado diferencial y de una amplificación antes de que el sonido alcance el oído.

La emisión de un micrófono es amplificada y pasada a continuación a través de uno u otro de los dos sistemas de filtrado (F1 o F2). Los dos canales F1 y F2 pueden ajustarse de modo que se modifique el espectro sonoro de diversas maneras. En el curso de este estudio, durante la modificación de frecuencias, F2 ha sido ajustado de tal suerte que las altas frecuencias fueran amplificadas y las bajas frecuencias atenuadas, contrariamente al canal F1 que estaba ajustado de manera opuesta. Se ha pedido a los niños intentar encender la luz roja —para que controlen su voz a través del canal F2.

Además de los controles de frecuencias, existe en el Oído Electrónico un regulador que puede utilizarse para fijar la intensidad de la retroalimentación auditiva de cada oído.

Procedimiento

Todos los niños se han beneficiado de dos sesiones diarias del programa de tratamiento Tomatis, todos los días regulares de clase, durante un período de cuatro meses. El día siguiente a la décima sesión, se realizaron sondeos de medición.

Según la secuencia relativa del producto del ordenador, el niño fue evaluado en cada una de las cuatro condiciones siguientes:

  1. 100 % de retroalimentación auditiva en el oído derecho y solamente 10 % en el oído izquierdo, con entera modificación frecuencial;

  2. 100 % de retroalimentación auditiva en el oído derecho y solamente 10 % en el oído izquierdo, pero sin ninguna modificación frecuencial;

  3. 100 % de retroalimentación auditiva para ambos oídos juntos con entera modificación frecuencial;

  4. 100 % de retroalimentación auditiva para ambos oídos sin ninguna modificación frecuencial.

Cada prueba duraba 5 minutos, con una pausa de medio minuto entre cada una de ellas. Durante la sesión, el niño leía una corta historia de la serie SRA Reading Laboratory. Cada niño comenzaba en la serie al nivel correspondiente a la marca obtenida en el test Gates-McGinitie. Si los niños terminaban la historia, se les pedía responder a las preguntas de comprensión planteadas al final de la historia.

Un asistente de investigación hacía compañía a los niños mientras leían y los ayudaba si era necesario. Esta persona no estaba al corriente de la condición particular según la cual el niño leía. Los ajustes del Oído Electrónico se efectuaban en una habitación separada por otro asistente del grupo de investigación. Este último no estaba en contacto ni con el niño ni con el otro asistente de investigación después del cambio de ajuste. (Protocolo en doble ciego.)

Al comienzo, en el medio y al final del período de cuatro meses, los niños fueron evaluados según su memorización de cifras presentadas de manera dicótica (Kimura 1961).

III. Resultados

Tras el período de tratamiento de cuatro meses, los niños fueron reevaluados según la Form 2 del Gates-McGinitie Reading Test. Se constató que la media de los resultados combinados del vocabulario y de la comprensión a nivel de la clase había aumentado de 1,88 a 2,43.

Con el fin de analizar los datos principales, se han escuchado cintas grabadas de una duración total de 1.800 minutos de lectura (10 niños × 9 sesiones de examen × 4 períodos por sesión × 5 minutos) y se ha registrado el número total de palabras leídas para cada uno de los 360 períodos de examen. La principal variable dependiente del estudio se ha obtenido entonces bajo la forma del número medio de palabras leídas por minuto durante cada período de examen de 5 minutos.

Las variables independientes se componían de las cuatro condiciones según las cuales los niños leían:

  1. El oído derecho más la condición de modificación de frecuencias (R y F).

  2. El oído derecho pero sin condición de modificación de frecuencias (R).

  3. La retroalimentación de la modificación de frecuencias a ambos oídos (F).

  4. La igualdad de oído sin control de condición de modificación de frecuencias (C).

El primer análisis se hizo a partir de las medias de los 10 niños para cada condición durante las nueve sesiones de examen. Este análisis de varianza indicaba que el efecto principal para las condiciones de las variables de lectura era significativo, F(3, 24) = 5,13, p < 0,01.

Las comparaciones entre los resultados, hechas a partir del test de Scheffé, indicaban una diferencia significativa, F(3, 32) = 15,76, p < 0,01, entre los resultados obtenidos en la intervención del oído derecho y los realizados en las condiciones de control. El examen de los resultados para los niños tomados individualmente indicaba que la prueba hecha con el oído derecho daba una puntuación más elevada que la alcanzada en las condiciones de control, en el caso de 9 niños sobre 10. El examen de cada niño tomado individualmente indicaba igualmente que los mismos 9 niños habían obtenido un resultado más elevado en la prueba de modificación de frecuencias que en la de control.

A nivel de los exámenes individuales, era visible que uno de los niños había respondido muy diferentemente de los demás niños. No solamente fue el único en obtener el mejor rendimiento en el curso de la prueba de control, sino que su resultado global de lectura fue de 88,6 palabras por minuto comparativamente con la media de 27,5 de los demás niños. Pareció entonces necesario hacer otro análisis sin incluir a este niño.

Al efectuar un análisis de varianza sobre la media de los resultados de los otros nueve niños en el curso de las nueve sesiones de examen, se constató que el test de Scheffé indicaba entonces una diferencia significativa entre los resultados obtenidos en la modificación de frecuencias y los obtenidos en las condiciones de control, F(3, 32) = 9,95, p < 0,05, así como entre los obtenidos en la intervención del oído derecho y los obtenidos en las condiciones de control, F(3, 32) = 25,4, p < 0,01.

Efectos sobre la voz

Se ha emprendido también un estudio con el fin de analizar los efectos posibles de las condiciones experimentales sobre las voces de los niños. Realizando un estudio de frecuencias de las muestras de un minuto del primer período de cada sesión de examen, se constató que, cuando los niños leían en las pruebas de modificación de frecuencias, tendían, de manera constante, a rebajar su nivel de emisión en la zona comprendida entre 3.000 y 6.000 Hz, o en las bandas de altas frecuencias.

Correlación con la escucha dicótica

Por último, con el fin de descubrir las características de los niños que pudieran estar ligadas o no al hecho de que habían obtenido una mejor puntuación por efecto del oído derecho, se ha calculado un rango de Spearman —orden de correlación del coeficiente— entre el porcentaje de cambios en las condiciones de control del oído derecho y la diferencia media entre los resultados del oído derecho y los del oído izquierdo en los tres tests de cifras dicóticas. Se constató que la correlación era −0,83, p < 0,02, sugiriendo que aquellos que habían obtenido los resultados más probatorios sobre el efecto del oído derecho eran los que habían obtenido la mejor memorización de las cifras del oído izquierdo.

IV. Discusión

Como se ha mencionado anteriormente, estudios recientes de naturaleza puramente observacional han puesto en evidencia una relación positiva entre la dominancia del oído derecho y la habilidad de lectura. Los descubrimientos experimentales arriba mencionados, que indican que la lectura mejora cuando los niños pasan de una escucha realizada con ambos oídos a una escucha predominante del oído derecho en una situación de autoescucha, refuerzan la teoría de Tomatis por la cual se da un papel privilegiado al oído derecho en el desarrollo de la capacidad de lectura.

Para apoyar las investigaciones en el curso de las cuales se ha demostrado que el oído derecho desempeñaba un papel predominante en una variedad de tareas tales como la memorización de cifras presentadas de manera dicótica, Haydon y Spellacy en 1973 han sugerido como explicación que los humanos tenían una mayor tendencia a prestar atención a la información lingüística presentada al oído derecho. Tal interpretación permite subrayar el hecho de que los niños que han memorizado más cifras del oído izquierdo son los que han hecho los mayores progresos cuando han sido forzados a escuchar con el oído derecho.

Otras explicaciones sobre los efectos del oído derecho dejan pensar que las conexiones del nervio entre el oído derecho y el hemisferio izquierdo son más eficaces (Berlin et al. 1973). Puesto que parece ahora bien establecido que el hemisferio izquierdo dirige normalmente el proceso del lenguaje (e.g. Geschwind 1972, Kimura 1973), tal explicación parece presentar cierto valor. Hasta ahora, la verdadera razón que permite presumir tal eficacia a nivel de las conexiones del nervio no se ha especificado aún. Sin embargo, Tomatis, en dos recientes volúmenes que describen las grandes líneas de una teoría general de la escucha diferente del enfoque tradicional, presenta un modelo anatómico que justifica un mejor flujo de información del oído derecho al hemisferio izquierdo (Tomatis 1974a, 1974b).

Tres bandas del espectro de frecuencias

Teniendo en cuenta el descubrimiento de un aumento de lectura en una escucha bajo una condición de modificación de frecuencias, Tomatis afirma que diferentes procesos de escucha están implicados en el interior de tres bandas separadas del espectro de frecuencias:

  • 125 – 1.000 Hz — banda baja, principalmente de naturaleza distractiva; se recomienda disminuir el efecto de este tipo de estimulaciones;

  • 1.000 – 3.000 Hz — región mediana, de la mayor importancia en la percepción y la producción del habla humana. La amplificación del sonido en esta parte del espectro tiene un efecto benéfico en cuanto al rendimiento concerniente a las tareas que implican el lenguaje;

  • 3.000 – 20.000 Hz — parte superior: el sonido tiene por función principal producir una excitación cortical.

El factor analítico propuesto por Henry (1949) y el estudio hecho por los presentes autores (Gillis y Sidlauskas 1976), sobre dos muestras diferentes, vienen a apoyar tal punto de vista.

Si se retoma el estudio de los resultados del análisis de la voz, se puede constatar que la actitud vocal de los niños corresponde perfectamente a esta conceptualización tripartita del proceso de escucha. Sin embargo, en el curso de la prueba de modificación de frecuencias, se ha podido observar una disminución de la voz en el plano frecuencial para la banda que va de 3.000 a 6.000 Hz. Por otra parte, habiendo sido la intensidad del sonido disminuida por el filtrado de la banda de bajas frecuencias y por ello habiendo sido modificada la amplitud relativa de la escucha de los niños de su propia voz, ha sido necesario amplificar la intensidad de la zona reservada al lenguaje.

Referencias bibliográficas

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  • Bryden, M. P. — Laterality effects in dichotic listening: Relations with handedness and reading ability in children. Neuropsychologia, 1970, 8, 443-450.

  • Geschwind, N. — Language and the brain. Sci. Amer., 1972, 226, 76-83.

  • Gillis, J. S., & Sidlauskas, A. — Factor analysis of children’s audiograms. In preparation for J. Speech Hearing Res., 1976.

  • Haydon, S. P., & Spellacy, F. J. — Monaural reaction time asymmetries for speech and non-speech sounds. Cortex, 1973, 9, 288-294.

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  • Tomatis, A. — Vers l’écoute humaine. París: Éditions ESF, 1974 (a).

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— Dr John S. Gillis (psicólogo, Universidad de Ottawa), bajo la dirección de la Dra Agatha E. Sidlauskas (Directora del Centro de Estudio del Niño, Universidad de Ottawa). Comunicación al IIe Congreso Nacional de la Association Française d’Audio-Psycho-Phonologie, Pau, mayo de 1976.

Figuras del documento original

Esquemas e ilustraciones extraídos del facsímil PDF del artículo original.

Figura 1 — facsímil p. 4

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Figura 2 — facsímil p. 4

Figura 2 — facsímil p. 4

Figura 3 — facsímil p. 7

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Figura 4 — facsímil p. 7

Figura 4 — facsímil p. 7