Preparación fónica al parto en Foch en 1991

ESCUELA DE MATRONAS DEL CENTRE MÉDICO-CHIRURGICAL FOCH

40, rue Worth 92151 SURESNES

Trabajo de fin de estudios presentado por: Caroline D’ORTHO y Brigitte MONNET con vistas a la obtención del diploma de Estado de Matrona, Año universitario 1991-1992

Agradecimientos

Agradecemos principalmente al Doctor PINET, nuestro Director de memoria, así como a la Sra. TORDJMAN, matrona, que son responsables de la preparación fónica en el CMC Foch.

Queremos agradecer muy particularmente a la Sra. SALIN, psicóloga y asistente en el centro Alfred Tomatis, por su disponibilidad y su escucha.

Agradecemos por último a la Sra. NEVEU por su amable colaboración así como a todas las pacientes que han respondido con amabilidad a los cuestionarios y entrevistas.

No podemos citar a todas las personas que nos han apoyado por su ayuda o su interés por este tema pero queremos nombrar: Sidonie Deltour, Henry Angleys… Gracias a las personas del centro Tomatis y a los periodistas.

Plan

Introducción

Primera parte: Teoría

  1. ¿Quién es Tomatis? Su recorrido, su trabajo, su filosofía

  2. El oído electrónico, la música y la voz materna filtrada

  3. El método de preparación al parto

Segunda Parte: Estudio comparativo

Con tres grupos:

  • Preparación A. Tomatis

  • Preparación clásica

  • Sin preparación

A. Generalidades

  1. Presentación de los medios de trabajo

  2. Presentación de los tres grupos

B. Preparación al parto y embarazo

  1. Escala de ansiedad

  2. Observación según los testimonios

C. El parto

  1. Comparación de los 3 grupos en función de los distintos parámetros obstétricos

  2. Testimonios recogidos en posparto

D. Conclusión

  • ¿Existen diferencias significativas entre estos 3 grupos?

  • ¿Aporta el método Alfred Tomatis algo más?

  • ¿Responde a las expectativas de las mujeres?

Tercera parte: Discusión

A. ¿Es el método Alfred Tomatis satisfactorio?

  1. Para las pacientes

  2. Para el Doctor Alfred Tomatis

  3. Para el equipo médico

B. Sesgos y críticas

C. Propuestas

Conclusión

ANEXOS

  • Escala de Hamilton

  • Esquema del oído electrónico

  • Diagramas del estudio comparativo

Dos desarrollos relativos al método Tomatis: La audición fetal con el parto sónico

  • El aprendizaje de las lenguas por el método Tomatis

Introducción

Obstetras y matronas, al servicio de las mujeres embarazadas, buscan reunir todas las condiciones necesarias para un nacimiento armonioso. Prevenir las patologías obstétricas y neonatales es el objetivo principal de sus trabajos. Durante el embarazo y el parto, el aspecto psicológico y físico es constantemente considerado. Las preparaciones al parto se proponen a los futuros padres en el marco de esta prevención. Numerosas, diferentes, complementarias… Las pacientes pueden elegir su preparación en función de sus expectativas, y de sus disponibilidades, de su personalidad y de la organización interna del establecimiento donde se hacen seguir.

Desde el 1 de enero de 1991, el CMC Foch propone a las mujeres embarazadas una nueva preparación al parto: el método de preparación fónica según el efecto Tomatis. Puesto en marcha en el hospital de Vesoul desde 1988, sigue siendo poco conocido por el gran público, por las propias mujeres y por el cuerpo médico.

Para descubrirlo, es importante comprender su funcionamiento, su principio basado en el «oído electrónico» y su origen. Tal es el objetivo de nuestra primera parte.

El efecto Alfred Tomatis propuesto a las mujeres embarazadas en tanto que preparación al parto debe aún probar su eficacia y su interés. Es por tanto necesario buscar definir, con rigor, su repercusión sobre el embarazo, sobre el parto y sobre el niño al nacer mediante un estudio comparativo y retrospectivo.

Por último, un punto de vista personal completará este trabajo.

Así trazamos el balance del año 1991 de esta nueva preparación fónica propuesta en el CMC Foch.

1.ª Parte «Teoría»: ¿Quién es Alfred Tomatis?

Especialista en otorrinolaringología de la facultad de Medicina de París, el Doctor Alfred Tomatis es ante todo un hombre. Gracias a sus cualidades de investigador, ejerce sus funciones de terapeuta habiendo creado una nueva disciplina: la audiopsicofonología.

Conozcamos a Alfred Tomatis. Descubramos sus trabajos de investigación. Así comprenderemos mejor su terapia designada por Método Alfred Tomatis o «Audiopsicofonología».

1 - Un Hombre

Gran prematuro, Alfred Tomatis nació en Niza el 1 de enero de 1920. En su obra «L’Oreille et la vie», Alfred Tomatis redacta una autobiografía. Insiste en su prematuridad porque este detalle parece haber tenido consecuencias importantes en su vida y sus trabajos. «Conservo la convicción de que las condiciones en las que nací han contribuido a orientar, en gran medida, los trabajos que he proseguido hasta el presente en el ámbito de la vida intrauterina… Mi vocación de investigador la encuentro en mi cualidad de prematuro en busca de un nirvana del que fui excluido demasiado pronto. Niño prematuro, soy típicamente el que, para vivir, ha tenido que poner en juego en ese momento toda una dinámica de salida; el que, desde el principio, ha tenido que inscribir su deseo de vivir en un esfuerzo. Desde entonces, el hecho mismo de existir está indisolublemente ligado para mí a una generosa y casi permanente inversión de energía.»

Decide ser médico muy joven, desde los 9 años.

«Yo también seré médico. Yo también seré un hombre que busca lo que no sabe.»

Asocia la medicina y la investigación «en busca de humanización».

Animado por su padre y consciente de su vocación, se entrega al trabajo. Se dice «trabajador feroz, infatigable».

Añade a su formación de científico una especialización médica: otorrinolaringología. El propio Tomatis nos explica su elección: «Muy pronto se me había puesto al corriente de ciertas dificultades encontradas por los cantantes, amigos de mi padre, y me hubiera gustado encontrar soluciones a sus problemas que la medicina de la época parecía poco apresurada en resolver. Era sin duda ambicioso, pero era también una buena forma de invertir el afecto filial que siempre me había sostenido, por no decir inspirado durante mis estudios en el liceo y mi trabajo universitario.»

Para comprender su recorrido, es necesario evocar a su padre. Habla de él con admiración y reconocimiento.

«Siempre he percibido a mi padre como un ser excepcional.»

«Todo lo que le debo, ni siquiera puedo evaluarlo.»

«Mi padre fue un precioso aliado… Y aún más que eso, fue un oído: alguien que estaba siempre listo a oírme y que, más que cualquier otro de mi entorno, me escuchaba verdaderamente.» Su padre era hombre de teatro, cantante y enamorado de la música.

Tomatis creció en este mundo y adquirió de él un conocimiento incontestable.

«Cuando mi padre venía a París, yo estaba saturado de música — saturado pero feliz.»

«La frecuentación de mi padre… me llevaba a compartir esa vida de los bastidores de teatro, tan rica de enseñanzas de toda índole.» En la estela de un gran artista, no solo asimilaba el repertorio, integraba también la psicología de los cantantes de la época y de su público.

Hombre de voluntad, trabajador, sediento de conocimientos, arrullado desde la más joven edad por el teatro y el canto, Alfred Tomatis se dice emotivo y observador: «Es de la percepción y del análisis de lo que ocurre a mi alrededor de donde extraigo mis mayores alegrías. Esta disposición me ha rendido enormes servicios, tanto en la investigación como en la clínica.»

2 - Un Investigador

Otorrinolaringólogo y médico consultor en los Arsenales de la Aeronáutica, ha podido observar un gran número de personas sometidas al ruido. Habla de agresión acústica.

Efectúa sus primeras investigaciones, acumula observaciones y medidas según tests audiométricos. Más tarde, estos distintos parámetros le parecen subjetivos. Las condiciones psicológicas de las personas sometidas a estos tests modificarían los resultados. Tomatis inventa pues un test de escucha.

«… Test de escucha en el que se inscribían las dimensiones psicológicas, los datos somáticos, y las reacciones comportamentales con el entorno.»

Busca volver la audiometría más objetiva.

La audiometría estudia los umbrales auditivos del individuo. El test de escucha investiga además la lateralidad auditiva y la selectividad del oído. Su análisis permite definir el oído dominante del sujeto y conocer su capacidad para diferenciar los sonidos entre sí y en el espacio. El test de escucha es por tanto una interpretación de la escucha y del esquema corporal del sujeto mientras que la audiometría solo analiza la capacidad de un sujeto para oír. El test de escucha es la base de los trabajos de Tomatis.

Gracias y para su padre, busca ayudar a los cantantes que han dañado o perdido su voz. Estudiando las curvas auditivas de estos cantantes, constata que presentaban defectos observados en los sujetos aquejados de sorderas profesionales. Deduce que «los cantantes se rompían ellos mismos el oído». Permanecían sordos. A medida de sus trabajos, preguntándose por qué los pacientes cantaban desafinado, termina por avanzar:

«Un sujeto solo reproduce vocalmente lo que es capaz de oír.» El oído le parece entonces ser el instrumento fundamental de la fonación. Estamos en 1947.

Así, para mejorar su voz, hay que corregir y/o perfeccionar la escucha. Sus trabajos se orientan en este sentido y define los parámetros fisiológicos que constituyen la escucha:

  • La transmisión ósea de los sonidos

  • el tiempo de puesta a la escucha del cuerpo

  • el tiempo de puesta a la escucha del oído, es decir, el sistema de conmutación

  • la lateralización auditiva con el oído derecho director.

Estas leyes rigen el autocontrol audiofonatorio. Están patentadas con el nombre de «efectos Tomatis». Son la base del oído electrónico.

  • El oído electrónico es un aparato concebido por Alfred Tomatis que le permite imponer a un sujeto cierta curva auditiva, es decir, la de un oído perfecto. Gracias a esta técnica, reeduca la escucha — que perturbada conlleva numerosos trastornos.

Volveremos sobre estas distintas nociones ulteriormente pues son importantes a comprender para definir el método Alfred Tomatis.

  • Si la voz se define como una emisión de sonidos, es ante todo un medio de comunicación gracias al lenguaje. Naturalmente, Alfred Tomatis se interroga sobre el origen del lenguaje y sobre el deseo de comunicar.

Responde así:

«Nace ante todo del deseo de no romper (o eventualmente de reanudar) la relación sónica mantenida con la madre durante la vida prenatal.»

Vemos entonces cómo el Doctor Alfred Tomatis fue llevado a explorar la vida prenatal. Sus trabajos sobre la escucha fetal comienzan hacia 1962.

Nos remitiremos a los anexos para más detalles sobre este tema, pero retendremos aquí tres elementos:

  • El feto oye y memoriza los sonidos. El oído es funcional desde los 4 meses y medio de embarazo. Es el primer órgano sensitivo que va a acumular toda la historia y la impronta afectiva del embarazo.

  • Durante el embarazo se desarrolla para el feto una vivencia primordial de percepciones y sensaciones. La voz de la madre tiene un papel privilegiado. Es la base de toda la organización afectiva y emocional ulterior.

  • La función auditiva evoluciona; maduración debida esencialmente al paso de un medio líquido a un medio aéreo. La dinámica en el origen de esta adaptación del oído está guiada por la búsqueda de la voz materna. Es la continuación de la comunicación instaurada in utero.

Alfred Tomatis confirma que la voz materna tiene un impacto en la evolución del deseo de comunicar de un niño por lo que llama el parto sónico. Se trata de un método terapéutico cuyo objetivo es permitir al individuo recuperar el deseo de comunicar y por tanto corregir sus trastornos relacionales.

A través de este capítulo, hemos evocado nociones sobre las que Tomatis se apoya aún hoy para proponer una ayuda, un apoyo o una terapia:

  • test de escucha: el lenguaje está estrechamente ligado a la escucha

  • el oído electrónico

  • deseo de comunicar: el deseo de vivir tiene su fuente en el universo intrauterino

  • la voz de la madre guía al niño hacia la comunicación

  • la vida psíquica y sensorial del feto es una invitación a su vida futura

Estos puntos permiten comprender el método Tomatis. Provienen de trabajos, observaciones y tests. Gracias a esta investigación, Tomatis es también terapeuta.

3 - Un Terapeuta

Los trabajos de Alfred Tomatis solo tienen un fin:

  • Venir en ayuda

  • permitir una mejor humanización, para retomar sus términos.

Tal es el origen de su vocación de investigador.

Sus esquemas terapéuticos se dirigen a los niños, a los adultos pero también a las mujeres embarazadas. Las indicaciones son variables y múltiples. Pero todos están basados en la calidad de la escucha, por tanto en el oído electrónico, pues si las indicaciones son diversas, todas encuentran su origen en la escucha.

Nos remitiremos pues al párrafo «Campos de aplicación del oído electrónico» para descubrir a Tomatis terapeuta.

El Oído electrónico

Definición: Generalidades

La voz y la escucha, según Alfred Tomatis, representan dos funciones dependientes una de otra. Una sería controlada por la otra e inversamente. Acabamos de redefinir la noción elemental sobre la que reposa el efecto Tomatis: Autocontrol. Ahora bien, hay que autocontrolarse para oír como un gran profesional de la voz. De esta necesidad nació el oído electrónico:

  • máquina que permite este aprendizaje

  • aparato que busca reproducir exactamente la forma de oír de un muy buen oído

  • proceso que permite adquirir una postura de escucha.

Se trata pues de una «máquina». Ha gozado de los progresos de la tecnología. Hoy se compone:

  • de una conmutación electrónica

  • de amplificador

  • de un casco de doble salida con vibrador y auriculares correspondientes a la doble conducción ósea y aérea

  • de micrófonos (remitirse al esquema del oído electrónico en los anexos)

Sin desarrollar más en detalle el aspecto técnico del oído electrónico, debemos retener que este montaje permite una reeducación del oído obligándolo a oír un sonido de cierta manera desde la emisión de un sonido. Este condicionamiento auditivo se realiza ejerciendo una tensión del tímpano obtenida gracias a la regulación de los dos músculos del martillo y del estribo, imponiendo al sujeto cierta banda de frecuencias con una lateralización en el oído derecho director.

Acabamos de definir de forma general el oído electrónico. Su funcionamiento está basado en principios fundamentales sobre los que nos parece interesante volver. Así, comprenderemos qué es «oír bien» para Tomatis. Contemplaremos pues:

  • El oído derecho director

  • el sistema de conmutación

  • los sonidos filtrados

  • y por último: «¿Por qué Mozart?»

Principio de Base

a) El papel preponderante del oído derecho.

Esta importancia encuentra su fuente en la fisiología. La inervación del oído derecho conduce la percepción acústica al nivel del centro auditivo izquierdo. Ahora bien, el centro de la verbalización, dicho de otro modo el centro motor de la laringe, así como la zona de comprensión del lenguaje se sitúa en el hemisferio izquierdo. El circuito audiofonatorio es por tanto un circuito directo.

Se observa una asimetría notable en el nivel de la inervación de la laringe. El sistema de autoescucha es por tanto más corto a la derecha. Estos dos elementos anatómicos explican que, por su inervación, el oído derecho está mucho más cerca de la información que el oído izquierdo. Está pues más invertido en el lenguaje. Puede decirse que el oído derecho apunta a un sonido preciso, es más sensible a los agudos. El oído izquierdo da un panorama de conjunto del entorno sonoro y capta mejor las frecuencias graves.

Más allá de esta dimensión anatómica, recordemos una noción psicológica: la dinámica de la derecha sobre la izquierda. Tienen un valor simbólico diferente. La derecha representa el control, la supervisión y el futuro; la izquierda, el afecto y el pasado. Es apaciguador que las emociones estén controladas para un mejor equilibrio. Alfred Tomatis constata que una mujer embarazada de oído dominante izquierdo —diagnosticada gracias al test de escucha— está muy angustiada. Por tanto propone un apoyo auditivo por oído electrónico a fin de lateralizar su oído derecho: su oído derecho será entonces dominante.

Los disléxicos, zurdos de oído, corrigen sus trastornos tras haberse sometido a sesiones bajo oído electrónico. Gracias a esta reeducación de la escucha, el oído derecho será dominante.

Estos dos ejemplos ilustran la siguiente evidencia: la comunicación es más fácil si las angustias están minimizadas y si la fonación es clara.

Estar bien lateralizado, lo que significa tener un oído derecho dominante, condiciona una buena escucha.

b) El sistema de conmutación.

Para comprender el funcionamiento del oído electrónico, recordemos los dos tipos de conducción sonora:

  • Conducción ósea: por intermedio de la caja craneal, las vibraciones informan al nervio auditivo.

  • Conducción aérea: conducción directa. Las vibraciones del tímpano llegan al oído interno que informa al nervio auditivo.

Existe un tiempo de latencia entre los dos tipos de transmisión. El sonido llega directamente al oído interno por conducción aérea. Para captar este sonido, hace falta en cierto modo que «el oído esté listo para escuchar». Esto se realiza por vía ósea. Se trata del tiempo de puesta a la escucha del cuerpo.

Una buena escucha solo se obtendrá por intermedio de una estática dinámica, una verticalidad de la persona así como una dinámica del oído medio e interno: una tensión de los dos músculos del martillo y del estribo a fin de preparar el tímpano a recoger el sonido. El oído electrónico permite al oído oír de una mejor forma gracias a su sistema de conmutación entre la conducción ósea y aérea. Esto conduce a disminuir el tiempo de latencia.

  • La conducción ósea se ve favorecida por una estática vertical de la persona

  • la conducción aérea se ve facilitada por la calidad del conducto auditivo que compone el oído externo y por la tensión del tímpano.

Ahora bien, la escucha de sonidos filtrados, ricos en frecuencias agudas, contribuye al trabajo más eficaz de los músculos del oído medio. Es una reeducación del tímpano.

Escuchar bien es también reducir al mínimo el tiempo de latencia existente entre la conducción ósea y aérea de un sonido.

c) Los sonidos filtrados: universo sonoro de la vida intrauterina.

Además de la lateralización del oído derecho y del sistema de conmutación, la escucha de los sonidos filtrados es indispensable al condicionamiento del oído electrónico.

  • Juegan directamente sobre la tensión muscular del tímpano: cuanto más agudo es el sonido, más tenso está el tímpano. Los sonidos filtrados activan el sistema muscular.

  • Emisión de sonidos en un medio acuático,

  • escotomización de las frecuencias graves en laboratorio.

Sabemos que el feto oye. Memoriza los sonidos. El oído fetal es operativo desde los cuatro meses y medio de embarazo. Se baña en un universo de sonidos donde la voz materna tiene una importancia primordial: más allá de lo semántico, comunica lo afectivo.

Así, los sonidos filtrados permiten:

  • Una reminiscencia del medio uterino en su aspecto asegurador — el bienestar, el florecimiento armonioso.

  • Un aspecto muy dinamizante engendrado por las frecuencias agudas.

Las estimulaciones auditivas por frecuencias altas mejoran el tono cerebral, dan una apertura de la conciencia, solicitan toda la participación del sujeto. Alfred Tomatis designa este efecto con el término: verticalidad.

Por intermedio del oído, los sonidos filtrados tocan al individuo en su globalidad. Un equilibrio se realiza entre un apaciguamiento y una solicitación de toda la energía del cuerpo y de la conciencia.

d) La elección de los sonidos.

Alfred Tomatis filtra los sonidos a partir de la voz materna y de las obras de Mozart. Estudiemos esta selección.

El oído electrónico envía sonidos filtrados a un sujeto a fin de efectuar una pedagogía de la escucha. Esto se realiza mediante un condicionamiento auditivo que busca remitir a la escucha intrauterina. Este entorno sonoro intrauterino está esencialmente invadido por la voz materna. Comprendemos pues por qué Tomatis graba luego filtra la voz materna. Reoída bajo oído electrónico, restituye la carga afectiva indispensable para suscitar, acelerar o devolver a un niño el deseo de comunicar — el deseo de vivir. La voz materna se utiliza con un fin terapéutico. Tomatis insiste mucho en la voz materna. Está en el origen del deseo de vivir de un feto por el amor que transmite.

La voz materna no es siempre utilizable o deseable. Alfred Tomatis utiliza entonces sonidos musicales. Según sus experiencias clínicas y sus ensayos en laboratorio, las obras de Mozart —sobre todo las piezas para violín— tienen la preferencia de Tomatis. Permiten obtener los mismos efectos que la voz materna. Los resultados son asombrosos, siempre positivos, en todos los rincones del mundo y cualquiera que sea la etnia concernida. «La música de Mozart es universal», declara Alfred Tomatis. Añade: «Mozart es un compositor genial». No olvidemos que Tomatis conoce la música.

Ha trabajado con otros compositores pero los resultados no eran tan probatorios. Mozart, retransmitido en sonidos filtrados y escuchado bajo oído electrónico, se vuelve un vector de armonización, de dinamización, de despertar y de creatividad. Las respuestas son inmediatas: el sujeto se activa, modifica sus referencias neurovegetativas, ve su respiración amplificarse, su pulso acelerarse… Manifiesta un deseo de comunicar con su entorno. Las piezas para violín de Mozart contienen numerosas secuencias ricas en sonidos agudos. Ahora bien, el universo sonoro de un feto se compone esencialmente de sonidos agudos superiores a 8000 Hercios. Mozart se utiliza con un fin terapéutico pero también en un trabajo de apoyo.

Un tercer elemento sonoro, pero no filtrado, se utiliza en alternancia: los cantos gregorianos. Las modulaciones detentan también una universalidad y una eficacia pedagógica y terapéutica incontestables. A la inversa de la música de Mozart, el gregoriano apacigua, calma pero también solicita la verticalidad.

Alfred Tomatis utiliza en ciertos casos las cancioncillas, de la etnia a la que pertenece el niño. Buscan inducir una dinámica lingüística cuando los niños manifiestan trastornos del lenguaje. Los ritmos que contienen preparan a aceptar el lenguaje con sus incidencias psicoafectivas susceptibles de transformar su entorno relacional.

Los sonidos filtrados proyectan al sujeto sometido al oído electrónico al universo intrauterino. Estos sonidos actúan sobre la génesis del deseo de comunicar y por tanto de vivir. Para Alfred Tomatis, los trastornos del lenguaje son entre otros las consecuencias del trastorno del deseo de comunicar.

El oído electrónico, técnicamente, es capaz de adaptar un condicionamiento auditivo según la terapia a efectuar, iniciativa propia de cada persona. Este condicionamiento se modula según la lateralización auditiva y el tiempo de latencia definido por el sistema de conmutación. La elección incumbe a continuación al terapeuta de enviar sonidos filtrados obtenidos a partir de la voz materna o de las obras de Mozart en alternancia con cantos gregorianos y/o cancioncillas infantiles. El terapeuta debe establecer un esquema pedagógico según los trastornos observados en el individuo y los resultados de los tests de escucha a los que haya sido sometido.

Veamos cuáles son los campos de aplicación del método Alfred Tomatis. Ya, señalemos que este método propone un trabajo de terapia pero también un trabajo de apoyo. Hay entonces que contemplarlo y abordarlo como una ayuda. Es en este marco donde se sitúa la preparación al parto. No estamos frente a una patología. Volveremos sobre este aspecto ulteriormente.

3 - Campos de aplicación

  • Alfred Tomatis propone reeducar la voz de los grandes cantantes de ópera reenseñándoles a escuchar con justeza, es decir, devolver al oído derecho toda su posibilidad de autocontrol.

  • Por sus consultas, ha podido analizar numerosas curvas auditivas, observando así que los distintos grupos humanos tienen cada uno una manera muy particular de utilizar su oído. Cada uno siendo sensible a cierta banda de frecuencia — es decir, de selectividad. Esto se explica por las distintas impedancias, resistencias aéreas a los sonidos. Rica de esta constatación, el oído electrónico va a permitir facilitar el aprendizaje de las lenguas extranjeras abriendo el oído a cierta banda de frecuencia, que caracteriza una lengua:

  • francés: 1000 a 2000 Hercios

  • italiano: 2000 a 4000 Hercios

Así, un francés podrá aprender rápidamente el italiano escuchándolo como su lengua materna. Desarrollamos más en detalle esta aplicación en el anexo.

  • Alfred Tomatis es llevado a tratar a niños en quienes nota un gran número de dificultades de lectura o de escritura. Ve la escritura como la primera cinta magnética y elabora, gracias al oído electrónico, un tratamiento para las dislexias por ejemplo. Más allá de estas dificultades escolares, Alfred Tomatis propone un apoyo con ayuda de un programa individualizado a estos niños en dificultad relacional como el autista, el caracterial, el tartamudo, etc. Para Alfred Tomatis, se trata de una terapia a la vista de sus resultados clínicos. Esquemáticamente, el origen de estos trastornos es una distorsión de la comunicación. Propone gracias al oído electrónico revivir el paso de la audición líquida a la audición aérea. Es lo que llama el parto sónico. Se trata de un tratamiento elaborado a partir de la escucha de sonidos cada vez más filtrados hasta obtener frecuencias superiores a 8000 Hercios equivalentes a la escucha intrauterina.

  • Alfred Tomatis trabaja esencialmente con los niños pero también —para los niños— con los padres. No olvidemos que la voz materna es primordial en el deseo de comunicar del niño. En la portada de una de sus numerosas obras, «L’Oreille et la Vie», podemos leer: «Apacigua a los angustiados, calma a los nerviosos, equilibra a los inestables, combate el agotamiento, la tartamudez, los silbidos de oído y las faltas de ortografía. Hace cantar afinado, enseña a leer bien, alza las voluntades vacilantes y devuelve la memoria a los que la han perdido».

Pero finalmente solo hace una cosa: enseña a escuchar.

A partir de ahí, los campos de aplicación son inmensos. El aprendizaje de lenguas es un buen ejemplo. La preparación al parto es otro pues escuchar bien es quizá un elemento necesario para:

  • Vivir bien el embarazo

  • comunicar bien con el bebé

  • parir bien

  • acoger bien al bebé…

Las dos aplicaciones no representan una situación patológica. Se trata de un apoyo. A partir de este punto, podemos preguntarnos:

  • ¿Cómo hemos llegado a pensar en una preparación al parto según el método Alfred Tomatis?

  • ¿Cuáles pueden ser las repercusiones de un embarazo vivido «bajo» oído electrónico?

  • ¿Cómo se pone en práctica?

Preparación al parto

1 - Origen de la preparación fónica

Aunque sea el autor de «La Nuit utérine», obra que describe el entorno intrauterino del feto, Tomatis no está directamente en el origen de la preparación fónica. La elaboración, desde la vida intrauterina, de la comunicación es una teoría puesta en evidencia a partir de sus trabajos. Es la base de su principio terapéutico bajo oído electrónico. Pero este método aplicado al embarazo, es a una matrona y a un obstetra a quienes se lo debemos.

Habiendo sido seducido por la teoría y deseoso de mejorar los cursos de preparación al parto, el servicio del Profesor KLOPFENSTEIN, en una maternidad del este de Francia, ha intentado una preparación bajo oído electrónico. Era 1987. Esta iniciativa fue acogida con mucha reserva y escepticismo por el personal sanitario.

La matrona, Marie OUVRARD, había presentido, durante sus años pasados en Marruecos, la importancia del canto y de la danza en esta cultura así como el impacto que eso podía tener en el momento del parto. En efecto, observaba numerosos partos totalmente armoniosos cuando no existía allí ninguna estructura de cursos de preparación. La preparación emanaba en cierto modo de su tradición cultural, asegurando un bienestar físico y psicológico a la mujer embarazada. De este lugar importante de la música para el cuerpo y el espíritu, se ha suscitado el interés por una preparación fónica en Francia.

Asegurar a las mujeres relajación y dinamismo para que se sientan en su mejor forma durante su embarazo. Vivir bien el inicio de comunicación con el niño y a partir de ahí ejercer una influencia en el momento del nacimiento.

Alfred Tomatis, por su parte, ve en esta preparación una forma de mejorar el desarrollo del niño por una comunicación armoniosa, enriquecida y estimulante gracias a la voz materna. En tanto que audio-psico-foniatra, desea realizar un estudio longitudinal, por tanto a más largo plazo, que relate el comportamiento del niño hasta su apertura a lo social por el lenguaje y la escolarización.

La técnica de base del oído electrónico no es en absoluto una experimentación. El embarazo es una nueva aplicación. Es un producto terminado el que nos entrega, un material puesto a disposición del público, que se trata de utilizar bien. Es a las matronas a quienes corresponde desarrollarlo. Los centros Tomatis son centros piloto que no desean desarrollar ellos mismos esta preparación. Pero permiten a las mujeres que lo deseen sesiones suplementarias. Proponen a los obstetras y a las matronas formarse para el análisis de las curvas auditivas, los ajustes del oído electrónico… Proyectos: Vesoul, Foch, las Diaconnesses…

2 - Objetivos

Basadas en el trabajo del oído electrónico, las sesiones de escucha deben permitir a la mujer relajarse y recuperar una mejor dinámica. El embarazo investido de tal energía y de tal equilibrio permitiría establecer una comunicación armoniosa con el feto. ¡De esta comunicación brotaría el deseo de conocer el mundo, el deseo de vivir del feto!

No reemplazan en ningún caso los cursos de información y de respiración relativos al parto enseñados durante las preparaciones llamadas clásicas. El oído electrónico es un aparato puesto a disposición del público, un medio complementario de prepararse al nacimiento de su hijo.

El objetivo principal es minimizar la angustia para favorecer la relación madre-hijo, sin sin embargo negar el papel estructurante de esta angustia necesaria para aceptar el parto, la puesta al mundo, la separación del niño imaginario…

Es natural interrogarse sobre los objetivos de este método de preparación, pero distingamos dos vertientes:

  • lo que esperamos de él:

Según la teoría y la experiencia terapéutica del propio Alfred Tomatis, podemos esperar tales o cuales efectos:

  • lo que constatamos:

Según la experiencia, la observación y el análisis de elementos objetivos, podemos concluir que la preparación fónica tiene efectivamente tales efectos sobre el embarazo, sobre el trabajo, sobre la expulsión…

Intentaremos definir lo que podemos esperar de la preparación fónica en un primer momento. La segunda parte de este trabajo se detendrá en la segunda vertiente. Después intentaremos ponerlos en paralelo a fin de concluir.

Si podemos pensar que la preparación fónica minimiza las angustias de las mujeres embarazadas, podemos esperar un mejor estar del parto:

  • Disminución del tiempo de trabajo,

  • Disminución del número de cesáreas,

  • Disminución de la tasa de intervenciones instrumentales,

  • Disminución de los sufrimientos fetales crónicos y/o agudos: la experiencia de la maternidad de Vesoul parece orientarse en este sentido.

Más allá del parto, ¿podemos esperar un mejor estar del niño? Tales son las expectativas de Alfred Tomatis. Efectivamente, el embarazo vivido bajo oído electrónico facilita la comunicación madre/feto, por tanto favorece el deseo de comunicar de ese feto que se vuelve niño, adolescente… De ahí un mejor despertar, un buen desarrollo psicomotor, una mejor socialización. Imaginamos las dificultades a superar para establecer un estudio longitudinal que permita obtener resultados objetivos pero, con más perspectiva, ¿podremos un día responder a esta interrogación?

3 - Medios

Los principios de base del oído electrónico siguen siendo los mismos. Mediante un sistema de conmutación, va a realizar un doble trabajo sobre el oído para optimizar la escucha activa. El aparato, a medida de las sesiones, asegura:

  • Una mejor verticalidad: el cuerpo se pone a la escucha.

  • Una disminución del tiempo de latencia para abrir el oído a los sonidos.

Los sonidos filtrados (agudos y medios) van a contribuir a hacer trabajar los músculos del martillo y del estribo para tensar el tímpano… Mediante una lateralización auditiva a la derecha, se permite la mejora de la estática (control equilibrio) así como un dominio del lenguaje.

  • Conmutación conducción ósea aérea.

  • Lateralización — oído derecho.

  • Filtración.

Tres pilares del método Alfred Tomatis para mejorar la voz de la madre.

4 - Importancia de la voz materna en el entorno sonoro del feto

Ya hemos tenido ocasión de evocar la voz materna. Nos permitimos volver a ello a fin de aportar algunas informaciones. Provienen ahí también de los trabajos de Alfred Tomatis.

El feto vive en un mundo sonoro puesto que está rodeado de los movimientos respiratorios, digestivos, cardíacos de su madre. Pero felizmente, los sonidos de frecuencia baja tienen una muy mala conducción ósea. Además, la conducción aérea está muy amortiguada. Para atravesar la pared abdominal, harían falta aproximadamente 110 decibelios, es decir, el equivalente de un altavoz. El feto, por tanto, percibe principalmente los sonidos por conducción ósea. Los armónicos de altas frecuencias se perciben de forma privilegiada. Hay incluso una amplificación de los agudos y de los medios por esta vía de transmisión.

«Cuando la laringe vibra, la columna vertebral reacciona como la cuerda de un arco. La pelvis se vuelve una enorme caja de resonancia.»

El feto es arrullado durante el embarazo por la voz de su madre, amplificada. No le llega distintamente. Son las modulaciones, los armónicos, el timbre de esa voz lo que el niño busca reencontrar en el nacimiento. Percibe igualmente todo lo que la madre oye, transmitido por conducción ósea. Así, la madre es un oído que abre al niño al universo.

5 - El lugar del padre

Para Alfred Tomatis, la voz del padre es percibida por el niño al mismo título que todos los sonidos circundantes por conducción ósea pero de forma atenuada respecto a la voz materna que vibra directamente sobre su cuerpo. Pero si la madre recibe la voz del padre de forma positiva, en escucha atenta, lo transmitirá al feto. Lo recibirá de forma diferente si esta misma madre es reticente respecto al padre. El papel del padre es también apoyar a su mujer en su papel de madre. Para Tomatis, el lugar del padre junto al feto y al joven niño interviene indirectamente a través del florecimiento de la madre, tiene así toda su importancia.

6 - En la práctica

La aplicación del método fónico en Foch está puesta en marcha desde enero de 1991 gracias al oído electrónico con la participación del Sr. PINET y de la Sra. TORDJMAN. Ha sido establecida según los criterios siguientes: dos sesiones de escucha por semana durante cinco semanas; en el octavo mes de embarazo aproximadamente, sesión de sonidos filtrados a partir de Mozart alternado con cantos gregorianos. Esta preparación fónica se propone a las mujeres interesadas, en complemento de los cursos clásicos.

El casco:

Reproducción de la forma de oír de un muy buen oído.

Lateralización:

  • Permitiendo un trabajo sobre el equilibrio, la puesta a la escucha del cuerpo en posición dinámica

  • permitiendo un mejor autocontrol de la voz materna.

Esta lateralización a la derecha es importante en la mujer embarazada. Recordemos que el hemisferio cerebral derecho está vinculado mayoritariamente al oído izquierdo. Representa el cerebro de las emociones y de lo afectivo. Con un oído izquierdo dominante, la mujer embarazada corre el riesgo de estar sometida a angustias demasiado grandes. Hay que reequilibrar pues, reforzar el trabajo del oído derecho y del cerebro izquierdo. Además, esta lateralización a la derecha acentúa el dinamismo motor y psicológico.

El sistema de conmutación:

Por disminución del tiempo entre conducción aérea y ósea. Hay progresión en el curso de estas sesiones: el tiempo de latencia es cada vez más corto.

Los sonidos filtrados:

Escotomización de las frecuencias graves y paso a un medio líquido. Aseguran un bienestar, un apaciguamiento, una reminiscencia de la seguridad intrauterina. Los sonidos agudos estimulan el córtex y aseguran una tensión timpánica por un trabajo muscular.

Las sesiones de preparación fónica siguen un programa común y preestablecido. Siendo este método el origen de una terapia, la escucha de sonidos filtrados de forma excesiva o no adaptada correría el riesgo de despertar afectos en algunas mujeres. Tal no es el objetivo de esta preparación fónica. Previamente, las mujeres embarazadas se someten pues a un audiograma. Este test excluye las patologías auditivas. La voz materna no se utiliza jamás. En cambio, la música de Mozart es filtrada. Lo es progresivamente y débilmente respecto a un programa determinado con un fin terapéutico. Se pasa en alternancia con cantos gregorianos no filtrados. Los ritmos facilitan el apaciguamiento y la calma.

La periodicidad de esta preparación es un factor importante. Puede uno sorprenderse del lapso de tiempo bastante corto en el que se desarrollan las sesiones. Mediante este programa, se efectúa un trabajo sobre el oído derecho. La escucha y la voz materna mejoran. Normalmente, este fenómeno se mantiene por sí mismo más allá de las sesiones. La madre reencuentra gracias a estas sesiones un dinamismo y una actividad que le permite ser participante. Pero no debe ser dependiente del oído electrónico. Además, demasiadas sesiones podrían producir el efecto inverso entrañando una saturación del oído.

Sola y espontáneamente, la madre realiza y participa en la continuidad de la preparación hasta el parto y más allá. Por una mejor postura, su voz se transforma, se vuelve más tónica, más timbrada y más modulada. Hablando con su hijo, mantendrá este trabajo. La clínica de Vesoul y los centros Alfred Tomatis proponen otros ritmos:

  • En el sexto mes de embarazo durante quince días 1h a 1h30 de sesión bajo oído electrónico por día.

  • Después en el octavo mes durante ocho días.

Se trata de un trabajo más en profundidad. Pero estas dos iniciativas de apoyo tienen los mismos objetivos.

Evoquemos el aspecto de grupo de esta preparación. Se constata un fenómeno de emulación. La dinámica de grupo y la compartición entre mujeres parecen facilitadas:

  • Evolucionan según un mismo ritmo.

  • Se reencuentran siempre en el mismo grupo y frecuentemente

Una cierta «convivialidad y fraternidad» es observada.

«Es otra forma de venir al hospital, ni para una consulta ni para un examen.»

«Nos sentimos más libres.»

«Es más fácil hablar con la matrona que en consulta.»

Pero podemos preguntarnos si este interés es propio de la preparación fónica. La preparación fónica permite a la mujer embarazada afinar su escucha y por tanto facilitaría su comunicación con otro. La dinámica de un grupo en preparación fónica podría verse bien influida.

Segunda Parte: Estudio comparativo

Generalidades

1 - Presentación de los medios de trabajo

El oído electrónico aplicado a la mujer embarazada en el marco de una preparación al parto parece prometedor en el plano teórico. A partir del análisis de elementos concretos, investigamos la influencia de esta preparación; un estudio comparativo puede pues establecerse con rigor y objetividad. Para ello utilizamos:

la escala de ansiedad o escala de Hamilton: (véase anexo)

Permite cuantificar, mediante una nota, la ansiedad de un individuo. Es utilizada desde hace numerosos años por psicólogos y psiquiatras. A fin de estar mejor adaptados a la mujer embarazada, los ítems han sido ligeramente modificados. Son cinco. La paciente evalúa de 0 a 4 cada uno de ellos en función de la intensidad del síntoma clínico descrito. Esta escala considera la repercusión de la ansiedad.

  • Sobre las funciones intelectuales (dificultad de concentración).

  • Sobre el humor (espera de lo peor, irritabilidad),

  • sobre el insomnio (sueños penosos, terrores nocturnos),

  • sobre el sistema cardiovascular (palpitaciones, sensaciones de síncope),

  • y sobre los síntomas gastrointestinales (peso en el pecho, sensación de ahogo).

El total de estos cinco ítems se escalona pues de 0 a 20; nota representativa de la ansiedad de la paciente. Las pacientes rellenan esta escala al principio y al final de las sesiones de preparación al parto. Esto refleja la evolución de su ansiedad bajo la influencia de la preparación.

Dos grupos están constituidos:

  • grupo de preparación clásica

  • grupo de preparación A. Tomatis

Comparamos pues las escalas de ansiedad de estos dos grupos. Con ayuda de estas notas, estudiamos la repercusión de la preparación fónica sobre el embarazo.

Los expedientes obstétricos

Toda paciente seguida en la maternidad del CMC Foch tiene su expediente obstétrico. Transcribe sus antecedentes, el desarrollo de su embarazo y de su parto así como la vigilancia pediátrica de su hijo. El expediente está totalmente informatizado. Así, se recogen y se clasifican datos en función del tipo de preparación al parto. La población global de las primíparas seguidas en el CMC Foch durante el año 1991 está pues agrupada en tres conjuntos:

  • un grupo de 245 no preparadas

  • un grupo de 683 preparadas por el método clásico

  • un grupo de 53 preparadas por el método Alfred Tomatis

Los datos informáticos se comparan y se tratan según los métodos estadísticos. Nos han permitido definir los 3 grupos, comparar los partos y el estado de los niños al nacer.

Las visitas y los testimonios recogidos en posparto

Diez mujeres preparadas al parto por el oído electrónico han sido entrevistadas en posparto. Nos han confiado impresiones sobre la preparación fónica. Nos han contado los recuerdos que tienen de su embarazo y del parto. Estos testimonios nos legan datos que apelan a nuestra subjetividad pero muchos se recortan. Han sido pues explotados a fin de definir las motivaciones de las mujeres y en la parte más personal de nuestro trabajo.

2 - Presentación de los tres grupos

Datos epidemiológicos

He aquí algunos datos epidemiológicos para completar la presentación de nuestro estudio sobre la preparación al parto por el método Alfred Tomatis.

Las características medicosociales como la edad, la actividad profesional, los antecedentes médicos y ginecoobstétricos van a permitirnos definir un perfil de mujer del grupo A. Tomatis, comparada con la población global del CMC Foch.

El «grupo A. Tomatis», como lo hemos nombrado, representa a las mujeres embarazadas seguidas en Foch y que han elegido participar en el curso del octavo mes en una preparación fónica complementaria. En el año 1991, el efectivo es de 58 parturientas, es decir, el 5,4 % de las pacientes que parieron en Foch ese año (cf. anexo. Figura 1).

La distribución según la paridad

Nos muestra diferencias significativas en los tres grupos (véase figura n.º 2 en los anexos).

  • Con una fuerte proporción de primíparas: 91,4 % en el grupo A. Tomatis contra 63,7 % en el grupo clásico.

Esta casi totalidad de primíparas hace eco a las motivaciones de las mujeres que han elegido esta preparación —«hacerlo todo para lograr mi embarazo»— pero son numerosas en desear renovar la experiencia para un futuro embarazo.

  • Pocas multíparas han elegido pues esta preparación: 8 % contra 36 % en el grupo clásico, quizá relativo a la constricción horaria. Pero se nota también que pocas multíparas siguen una preparación: 2/3 de multíparas en el grupo sin preparación. Por tanto el factor tiempo interviene igualmente para la preparación clásica pero de forma menos marcada puesto que la preparación fónica es necesariamente complementaria de los cursos de información general y de aprendizaje de la respiración. De esta constatación, se podrían quizá sacar conclusiones en cuanto al acondicionamiento horario fijado. Eventualmente, pensar en ofrecer más flexibilidad en la organización de las sesiones fónicas.

  • 53 mujeres en el grupo A. Tomatis

  • 683 mujeres en el grupo clásico

  • 245 mujeres en el grupo sin preparación

Las medias de edad

sensiblemente diferentes:

  • Preparación A. Tomatis: 30 años

  • Preparación clásica: 28 años

  • Sin preparación: 26 años

A anotar que esta media es sorprendente dado que la distribución según la paridad es invertida puesto que 2/3 de las multíparas están en el grupo no-preparado.

El perfil del grupo Tomatis aparece pues como primíparas de media de edad ligeramente superior.

La actividad profesional

Ejercer o no durante el embarazo (remitirse a la figura n.º 3 en los anexos).

Los grupos 1 y 2 son homogéneos. Para el conjunto de las mujeres que siguen cursos:

  • 85 % ejercen su actividad profesional durante el embarazo.

  • no trabajan habitualmente

  • hospitalizadas, en reposo estricto

El porcentaje de desempleo es mínimo: 1,7 %. No aparece en el grupo A. Tomatis pero esto no tiene nada de significativo. Esta diferencia de distribución es marcante en el grupo sin preparación puesto que el doble de mujeres no ejerce ninguna actividad profesional durante el embarazo. Estas cifras están ciertamente en correlación con la paridad (2/3 de multíparas en este grupo).

La distribución según las profesiones

como reflejo del nivel socioeconómico del grupo

¿La preparación Alfred Tomatis, basada en la escucha de música de Mozart y de cantos gregorianos, atrae a mujeres de un nivel socioeconómico más favorecido? ¿O bien esta preparación, por la información que de ella se ha hecho en consulta, ha tocado de forma idéntica todos los medios sociales? ¿Qué perfil sociocultural es más atraído por este tipo de preparación? La distribución del grupo A. Tomatis según la actividad profesional de las pacientes está esquematizada por la figura n.º 4 en los anexos.

Para comparar los medios socioeconómicos entre los distintos grupos de preparación, hemos elegido el criterio del nivel de estudios. Los datos informáticos nos han permitido así trazar un perfil de cada grupo, representado por el diagrama n.º 5. Las cifras hablan por sí mismas. Hemos sin embargo tenido cuidado de verificar si eran o no significativas.

¿Qué observamos?

  • Una muy fuerte mayoría para el grupo A. Tomatis: 68,77 %

  • una tasa media en el grupo de preparación clásica: 50,37 %

  • una tasa más débil para el grupo no preparado.

Véase Diagrama n.º 6.

En los tres grupos, el porcentaje de estudios universitarios, pese a estas diferencias, representa siempre la tasa más fuerte.

  • El porcentaje del nivel de estudios técnicos es similar en torno al 18 %, sea cual sea la preparación. Sin embargo, viene en segundo lugar por orden de importancia en el grupo A. Tomatis. En los otros dos grupos, es menos importante que el porcentaje del nivel de estudios secundarios.

Observación: Esta clasificación nos parece errónea. ¿Por qué poner lo técnico aparte cuando puede estudiarse tanto en universidad (DUT) como en secundaria (BEP)?

  • En los grupos de preparación clásica y no preparada, el nivel de estudios secundarios representa aproximadamente la cuarta parte del efectivo. En el grupo A. Tomatis, representa 1/8. Por tanto, de forma significativa, el porcentaje de estudios secundarios del grupo sin preparación o de preparación clásica es el doble del grupo A. Tomatis.

  • El nivel de estudios limitado al primario tiene un porcentaje muy fuerte en el grupo sin preparación: 12,62 % contra 2,96 % en el grupo de preparación clásica. Por otra parte, es el único grupo donde aparece una tasa de analfabetismo: 18,9 %.

Antecedentes

En cuanto a los antecedentes médicos, no nos ha parecido interesante estudiarlos en detalle. Ninguna cifra particularmente destacada parece caracterizar más a un grupo que a otro. Además, la maternidad del CMC Foch no tiene reclutamiento específico en patología.

He aquí únicamente algunas cifras según los antecedentes obstétricos. Pensando que la ansiedad inicial observada en el grupo A. Tomatis pudiera explicarse por antecedentes más pesados, hemos comparado las interrupciones voluntarias de embarazo y los abortos espontáneos:

  • Las interrupciones voluntarias de embarazo en los grupos preparados son similares, a una tasa del 21 % en promedio (número IVE relacionado con el número de mujeres). Esta cifra es significativamente más elevada en el grupo no preparado: 26 %.

  • 5,2 % en el grupo A. Tomatis

  • 19,6 % en el grupo clásico

  • 27 % en el grupo sin preparación

Estas cifras son significativas. La hipótesis avanzada para explicar estas diferencias es la distribución según las paridades.

Nuestra suposición inicial no se confirma pues. Los grupos A. Tomatis y de preparación clásica son similares en cuanto a los antecedentes. No es ni el número de interrupciones voluntarias de embarazo ni el de abortos espontáneos lo que explicaría la ansiedad más elevada cotizada por la escala de Hamilton al inicio de la preparación.

Conclusión

En respuesta a la pregunta que una paciente había evocado en una entrevista: «El ambiente de los dos cursos es completamente diferente. ¿Quizá no sean las mismas personas?». La respuesta es afirmativa.

Según los datos epidemiológicos, el perfil del grupo A. Tomatis aparece con:

  • una gran mayoría de primíparas

  • una media de edad ligeramente superior (28 años)

  • un medio socioeconómico más elevado

Motivación de una preparación

Para completar la descripción objetiva del grupo A. Tomatis, hemos ido a encontrar a algunas pacientes para conocer mejor sus motivaciones relativas a las distintas preparaciones.

Puede decirse que de base toda preparación tiene por objetivo una mejor vivencia del embarazo después del parto… y tiene por tanto un impacto importante por los medios que se ha fijado en la elaboración de la relación madre-hijo.

  • Lo que las pacientes buscan en una preparación clásica:
  • Informaciones generales sobre el embarazo, en particular sobre la epidural, un conocimiento de los lugares, de las personas, un encuentro con la matrona, posibilidades de discutir, consejos prácticos (¿cuándo venir al hospital?)

  • Ejercicios sobre la respiración para distenderse durante el embarazo pero sobre todo con vistas al parto.

En la práctica:

La preparación responde a las expectativas de las mujeres. Son cursos condensados en tiempo y en efectivos donde la iniciativa personal tiene poco lugar.

  • ¿Cuáles son las motivaciones de las mujeres que han elegido el método Alfred Tomatis?

-> En mayoría nadie conocía al Doctor Alfred Tomatis. Han sido informadas de esta preparación por el prospecto de información expuesto en consulta, o a veces por una amiga o en la prensa.

-> Algunas frases de las mujeres encontradas en posparto:

  • «Quería hacer un pequeño plus. Me culpabilizaba de no poder distenderme (mudanza). Quería hacer algo para mi hijo y estar reposada era la cosa más simple que tenía que ofrecerle.»

  • «Tenía mucho tiempo disponible. Estaba interesada por todo lo que es preparación-relajación.»

  • «Para mi primer embarazo, seguí cursos de sofrología. Aquí, otra preparación era propuesta para estar bien distendida. Tenía ganas de probar.»

Preparación al parto y embarazo

Introducción

Gracias al análisis de elementos objetivos, codificados en la escala Hamilton, esta parte se interesa por el aporte de la preparación fónica sobre la vivencia del embarazo. Las escalas de ansiedad han sido propuestas al principio y al final de la preparación a dos grupos de 50 mujeres:

  • Unas habiendo seguido la preparación clásica en Foch,

  • las otras habiendo elegido como complemento el método A. Tomatis.

El análisis de estos datos estadísticos nos va a permitir observar los grupos de partida, su evolución y anotar sus rasgos particulares, significativos. Observemos ante todo los grupos de partida. ¿Se puede notar un perfil particular en las mujeres que han querido hacer la preparación fónica? Teniendo en cuenta la nota media global, existe una diferencia significativa al 3 % entre estos dos grupos.

Las notas reflejan el total de los cinco ítems cotizados de 0 a 4. Son por tanto sobre 20 puntos:

  • 4,36 para la preparación clásica

  • 5,73 para la preparación A. Tomatis

Este primer cuadro revela pues una ansiedad inicial aumentada en el grupo de partida A. Tomatis, expresándose por ejemplo en trastornos del humor: inquietud, irritabilidad, lágrimas fáciles, aprehensión, espera de lo peor.

  • 1,21 para la preparación clásica

  • 1,54 para la preparación A. Tomatis

En cuanto a las otras manifestaciones de esta ansiedad: respecto a las funciones intelectuales, a los trastornos cardiovasculares, gastrointestinales o insomnios, estos matices no son significativos. Solo se puede concluir que los grupos de partida tienen un aspecto homogéneo. Estudiemos ahora la evolución de cada uno de estos grupos por ítems detallados al hilo de la preparación.

1 - Escala de ansiedad

El grupo de preparación clásica

La nota media global de ansiedad aumenta de forma significativa al final de la preparación: 4,36 -> 4,71.

Esto se observa en particular por un aumento de los trastornos del sueño, claramente acentuado: 0,83 -> 1,47.

Pero los síntomas cardiovasculares y los trastornos del humor mejoran al final de la preparación. En cuanto a los trastornos de las funciones intelectuales o los síntomas gastrointestinales, no se observa modificación significativa.

¿Cuáles son los rasgos particulares de la evolución del Grupo Alfred Tomatis?

  • El beneficio global respecto a la nota media de ansiedad es una disminución de casi dos puntos en total: 5,73 -> 3,95.

  • Los ámbitos más sensibles a esta mejora: trastornos gastrointestinales (nota dividida por dos), síntomas cardiovasculares, después trastornos del humor.

  • No hay cambio notable respecto a las funciones intelectuales y no hay corrección de los trastornos del sueño (que se expresan poco).

Análisis

El método Alfred Tomatis disminuye notablemente y de forma global la ANSIEDAD de las mujeres embarazadas durante la preparación mientras que, en el grupo de partida, este trastorno estaba exacerbado. La preparación clásica no aporta este beneficio. Se puede pensar que la ansiedad que aumenta significativamente en las mujeres que siguen una preparación clásica es fisiológica, ligada a la proximidad del parto, a los trastornos aumentados al final del embarazo, expresándose, como hemos visto, en el insomnio. Sin llegar a pensar que la preparación genera esta angustia… al menos no es apta para corregir este trastorno de forma significativa.

El INSOMNIO es un trastorno anotado con más intensidad al final de la preparación en las mujeres que han seguido los cursos clásicos mientras que, en el grupo A. Tomatis, a nivel de partida aparentemente homogéneo (puesto que sin diferencia significativa), este trastorno no se ve modificado. La preparación A. Tomatis contribuye pues a impedir un aumento del trastorno del sueño como se expresa en el otro grupo.

En los dos grupos, se observa una disminución significativa de los trastornos del HUMOR entre el inicio y el final de la preparación. Ahora bien, antes de la preparación, este ítem estaba aumentado de forma notable en el grupo A. Tomatis respecto a la preparación clásica. Esta diferencia desaparece al final de la preparación. El método A. Tomatis ha contribuido pues a disminuir una angustia que estaba aumentada al inicio en la expresión de los trastornos del humor.

La expresión de la ansiedad en los trastornos GASTROINTESTINALES está anotada de forma homogénea en los dos grupos antes y después de la preparación. Sin embargo, la disminución es significativa en el grupo A. Tomatis, probablemente pues más concluyente en cuanto a la corrección de estos síntomas.

Para los trastornos CARDIOVASCULARES, la disminución es significativa en los dos grupos entre el inicio y el final de la preparación. Además, los grupos entre sí son homogéneos al inicio y al final. Se concluye que las dos preparaciones tienen la misma eficacia respecto a estos síntomas.

En lo que concierne a las funciones INTELECTUALES, los trastornos no se ven modificados ni en un sentido ni en el otro, sea cual sea la preparación. Ninguna de las cifras es significativa. No se puede pues sacar conclusión.

Conclusión

En las grandes líneas de este estudio estadístico, según la escala de Hamilton, se retendrá:

  • Una media de ansiedad más fuerte en el grupo A. Tomatis de partida y una mejora totalmente benéfica respecto a la preparación clásica.

  • Esto se juega en particular sobre los trastornos del sueño que no se ven agravados gracias a la preparación fónica.

  • Para los demás síntomas, se observa en el grupo Tomatis una mejora al menos equivalente a la preparación clásica.

2 - Testimonios

En posparto o frases oídas en sesiones de preparación, aportamos aquí las frases clave de una docena de entrevistas a fin de comprender mejor lo que el método fónico parece haberles aportado durante el embarazo. Estos puntos son esencialmente subjetivos. Completan el análisis de la escala de Hamilton que es puramente objetivo.

El elemento que les parece primordial es el aporte muy benéfico de la preparación respecto al SUEÑO.

  • «La preparación me ayudó a recuperar sueño, a estar menos nerviosa.»

  • «Tenía pocos problemas de sueño, pero allí dormía aún diez veces más.»

  • «Después de las sesiones, siempre hacía una gran siesta.»

Subrayan también el doble aspecto del trabajo del oído electrónico sobre la persona: el lado RELAJANTE y DINAMIZANTE.

  • «Durante una hora, una está tranquila, son bien distendentes, estas sesiones. Una sale con ganas de mover montañas.»

  • «Encontraba que era pasivo pero es muy agradable y dinamizante.»

La atmósfera del curso se evoca en sus testimonios. Eso refleja la importancia del papel del grupo: pequeño número (12 personas), personas idénticas en cada sesión, lo que permite a las mujeres sentirse bien a gusto en él. Evolucionan todas a un mismo ritmo respecto a una técnica (desconocida al principio). Evocan: la facilidad de discusión con la matrona o con otras mujeres del grupo al final del curso. La Sra. Tordjman lo describe como una CONVIVIALIDAD:

  • «El ambiente entre estos dos grupos de preparación no tiene nada que ver. ¿La gente quizá no es la misma? Hay seguramente puntos comunes.»

  • «Es incontestable, pasa algo. Estar bien durante la sesión vale la pena aunque solo haya eso.»

  • «Una viene al hospital de forma diferente. Una elige venir. No es ni para un curso ni para una consulta.»

Con esta preparación, ¿cómo abordaban el parto y qué dicen de su parto unos días más tarde?

  • El bienestar que describen de estas sesiones fónicas repercutía en la vida cotidiana:

  • «Me tomé el tiempo de descansar.»

  • «Me dejaba vivir.»

  • «Me tomaba el tiempo de escuchar música para distenderme.»

  • Su aproximación al parto parece interesante:

  • «Llegué, estaba muy tranquila, no angustiada en absoluto.»

  • «O estaba inconsciente, o estaba hiperdistendida.»

  • Incluso si para el parto dicen que no las ha ayudado en absoluto:

  • «No cambió nada en absoluto. Entré en pánico como todo el mundo, pero no incrimino en absoluto la preparación.»

  • Se anotan reacciones interesantes que nos hacen evocar los beneficios del reposo y de la distensión «almacenados» durante el embarazo:

  • «Seis horas después de la epidural, tuve dolor, era muy violento. No tenía ningún recurso. Intenté respirar bien, calmarme diciéndome: hace falta absolutamente que asuma.»

  • «A. Tomatis no cambió nada en la respiración, en los esfuerzos de empuje, etc. El beneficio es que una está más descontracturada.»

Su forma de ser en posparto parece también impregnada de los beneficios de las sesiones del método Alfred Tomatis.

  • «Me siento un poco excitada, pero no fatigada. Siempre distendida y no angustiada por volver.»

  • «La sofrología me había aportado más para el parto, pero aquí no me siento extenuada como la primera vez.»

  • ¿Qué decir de los prolegómenos de la comunicación madre-hijo, sino que solo puede verse favorecida si la mujer está reposada, menos angustiada, y se siente más dinámica?

  • «El hecho de estar más distendida influye sobre él.» En posparto, dicen todas que su bebé parece calmo, con mucha reserva respecto a las sesiones de preparación: «¿favorece o no?».

  • Un «detalle» representativo del impacto de la preparación sobre los primeros signos de comunicación: durante las sesiones, los niños reaccionan de forma diferente según las músicas. A menudo, durante los cantos gregorianos (con su ritmo lento que imita los ritmos fisiológicos calmos, apaciguadores), se nota que se mueven más. La madre está muy distendida y por tanto muy sensible a estas percepciones variantes. Está plenamente atenta a las reacciones de su bebé.

El parto

Introducción

La preparación al parto según el método Alfred Tomatis favorece el bienestar de la mujer embarazada. El término de confort psicológico parece entonces adaptado. Hemos visto que más allá del embarazo, podemos esperar una repercusión apreciable sobre el trabajo, sobre el parto y sobre el recién nacido. Nos hemos basado en un razonamiento teórico ampliando los campos de aplicación del oído electrónico. ¿Podemos realmente hablar de parto confortable? ¿Los riesgos maternos y fetales están disminuidos? El análisis de parámetros objetivos que califican los partos nos permitirá responder a estas dos interrogaciones. Compararemos entre sí a mujeres preparadas por el oído electrónico, por los cursos clásicos y no preparadas. Intentaremos ilustrar los porcentajes y medias con gráficos. Las cifras se comparan todas según métodos estadísticos reconocidos (test del Chi2, la desviación reducida de dos medias). Estudiaremos para estos tres grupos de mujeres:

A. Vigilancia materna

  1. el modo de parto,

  2. el motivo de admisión en sala de trabajo y el modo de desencadenamiento,

  3. duración del trabajo y otros parámetros tiempo,

  4. la dinámica uterina,

  5. patología del trabajo,

  6. la anestesia,

  7. estado del perineo

B. Vigilancia del feto

  • La edad gestacional,

  • el ritmo cardíaco fetal,

  • el líquido amniótico,

  • la presentación,

  • el niño según el peso de nacimiento, el Apgar, el pH y luego el modo de lactancia.

Así sabremos si el oído electrónico, gracias a una reeducación de la escucha, actúa sobre el parto y sobre el estado general del niño.

A. Vigilancia materna

1) Modo de parto

Distinguimos 3 modos de parto:

  • vía baja espontánea

  • vía baja no espontánea, por tanto forzada

  • cesárea

Sea cual sea la preparación clásica y/o A. Tomatis, los porcentajes de vía baja (55 %), de fórceps (33 %) o cesáreas (12 %) son considerados estadísticamente idénticos. Pero observamos menos fórceps para las mujeres no preparadas (27 % contra 33 %) y más cesáreas (9 % contra 12 %). El porcentaje de vía baja espontánea sigue siendo idéntico en los otros dos grupos: 54 %. (Figura n.º 10 en los anexos)

2) El motivo de admisión y el modo de desencadenamiento

Miremos estas dos características a fin de comprender el origen de estas diferencias.

Distinguimos 7 motivos de admisión. Para los 3 grupos, anotamos:

  • 76 % de trabajo espontáneo

  • 4 % de desencadenamiento programado

  • 3 % de desencadenamiento por patología

  • 3 % de cesáreas en inicio de trabajo

  • 0 % para postparto

  • 0 % para traslado tras cesárea (Cuadro n.º 11, anexo)

Para el grupo A. Tomatis, el 23 % de las admisiones tienen lugar por rotura prematura de las membranas contra el 12 % para las otras mujeres, es decir, dos veces más. No observamos otra diferencia significativa. ¿Las roturas prematuras de las membranas entrañan un número más importante de desencadenamientos artificiales?

Los datos muestran que hay un 10 % en promedio de desencadenamientos artificiales en los tres grupos. Son programados, de conveniencia o sobre indicación médica.

Las mujeres que han seguido una preparación A. Tomatis, que han roto prematuramente, se ponen pues en trabajo espontáneamente sin complicación aumentada de infección o de sufrimiento fetal… Llegado el caso, se habría contemplado un desencadenamiento sobre indicación médica. No observamos aumento de los desencadenamientos artificiales.

Podemos también observar que la tasa de cesáreas es dos veces más elevada en las mujeres no preparadas: 4 % contra 1 % y 2 % para las otras mujeres. Esta diferencia es significativa. Podemos suponer que:

  • Las mujeres que van a tener una cesárea de primera intención no ven la necesidad de una preparación al parto.

  • O que las mujeres que no se inscriben en los cursos de preparación están menos bien informadas y/o menos bien seguidas. Eso aumentaría el riesgo de aparición de una patología del embarazo (por la ausencia o poca información), lo que aumentaría el riesgo de cesárea en urgencia en inicio de trabajo.

Conclusión:

La preparación bajo oído electrónico parece aumentar el riesgo de rotura prematura de las membranas, pero no parece mayor puesto que no necesita un desencadenamiento artificial.

  • El modo de parto es idéntico al de las mujeres preparadas por los cursos clásicos. Las roturas prematuras de las membranas de estas mujeres no engendran pues patologías.

  • La prevención de las cesáreas y de los fórceps no se ve mejorada por la preparación Tomatis.

3) Estudio del parámetro tiempo:

  • Duración media del trabajo:

  • Sin preparación 7h51 min (base 245)

  • Preparación clásica 8h12 min (base 683)

  • Preparación A. Tomatis 7h19 min (base 53)

Según los tests estadísticos que comparan medias, el trabajo de las mujeres preparadas por A. Tomatis es significativamente menos largo que el de las otras mujeres.

  • Estudio por franja:

Solo los porcentajes de las mujeres que paren en menos de tres horas son significativamente diferentes entre los tres grupos. El 17 % de las mujeres preparadas por A. Tomatis paren rápidamente contra el 15 % de las mujeres no preparadas y el 6 % de las mujeres preparadas clásicamente. Pero la mayor parte de las mujeres —más de la mitad— sea cual sea su grupo, paren entre 4 y 8 horas y una cuarta parte entre nueve y doce horas (remitirse a los anexos. Figura n.º 13)

  • Duración de la dilatación entre 5 cm y completa:

Esta fase de la dilatación dura aproximadamente tres horas, media equivalente para los tres grupos.

  • Duración de los esfuerzos expulsivos:

El tiempo se evalúa en quince minutos en promedio para todas las mujeres. Estudiando por franjas (menos de quince minutos, de dieciséis a treinta minutos, más de treinta minutos), constatamos que las mujeres no preparadas son más numerosas en tener un tiempo de expulsión corto: 75 % contra 64 % y 68 % (64 % y 68 % no son significativamente diferentes).

Intentemos comprender estas cifras:

Por datos informáticos, los porcentajes contabilizan a todas las mujeres, entre ellas las mujeres cesarizadas, lo que anula sus esfuerzos expulsivos. Ahora bien, recordemos que hay más mujeres cesarizadas en el grupo sin preparación, de ahí un porcentaje más elevado para el grupo sin preparación de tiempo de esfuerzos expulsivos cortos.

Las cifras precedentes indican una tasa de fórceps más elevada en los dos grupos preparados respecto al grupo sin preparación, lo que explica, sin duda, el porcentaje de mujeres más importante con un tiempo de expulsión superior a 15 minutos para estos dos mismos grupos.

Conclusión:

Ningún elemento nos permite pensar que la preparación A. Tomatis influya en el tiempo de la dilatación y en la duración del esfuerzo expulsivo. Solo constatamos que la duración media de trabajo es ligeramente inferior a la de las otras mujeres. Refleja la tasa más importante de primíparas que paren en menos de 3 horas.

4) Estudio de la dinámica uterina

La dinámica uterina se estudia en el plano cualitativo (normal, hipocinesia, hipercinesia, hipertonía) y sobre la existencia o no de un estancamiento de la dilatación — reflejo de su eficacia.

Más del 80 % de las mujeres tienen una dinámica uterina normal. En el grupo A. Tomatis, encontramos dos veces menos anomalías de la dinámica uterina: 8 % contra 15 % en los otros dos grupos. Esta diferencia es particularmente notable sobre la tasa de hipocinesia: cuatro veces menos hipocinesia, es decir, 2 % en las mujeres del grupo A. Tomatis contra 8 % para las otras. En cambio, esta diferencia no repercute en la tasa de distocia dinámica: el 13 % de las mujeres, sea cual sea su grupo, presentan una anomalía de la dilatación.

(Figura n.º 14 en los anexos)

Eso puede explicarse por el uso de los oxitócicos. Utilizamos SYNTOCINON ante toda anomalía de la dinámica uterina sin esperar un estancamiento de la dilatación.

Conclusión:

La preparación A. Tomatis parece favorecer la dinámica uterina. Podemos preguntarnos si el término del parto (una semana de diferencia con el grupo clásico) y la menor tasa de prematuridad no juegan un papel en la dinámica uterina. Una segunda explicación puede ser propuesta: la rotura prematura de las membranas.

A las 40-41 semanas de amenorrea con membranas rotas, las condiciones serían óptimas para un buen trabajo muscular del útero. No reunimos aquí suficientes elementos para confirmar esta suposición.

5) Estudio de las distintas patologías del trabajo

Las mujeres preparadas según el método Alfred Tomatis han complicado su trabajo con las patologías siguientes:

  • hipertermia superior a 38°: 19 %

  • sufrimiento fetal agudo: 4 %

  • distocia mecánica, cervical y/o dinámica: 19 %

  • defecto de progresión a la expulsión: 13 %

  • defecto de rotación a la expulsión: 2 %

  • ritmo cardíaco fetal patológico a la expulsión: 6 %

Solo hemos estudiado por tanto estas patologías en comparación con los otros dos grupos. Otras patologías obstétricas como:

  • Fracaso del desencadenamiento,

  • distocia de los hombros,

  • fatiga materna…

Se reencuentran en los grupos no preparados o preparados por los cursos clásicos. No nos han parecido interesantes a mencionar aquí puesto que no existen en el grupo preparado por el oído electrónico. Subrayemos algunas cifras interesantes: hay más hipertermias en el grupo A. Tomatis: 19 % contra 11 % para los otros dos grupos.

Gracias a los datos informáticos, constatamos que las hipertermias están asociadas a distocias mecánicas: 2 % a distocias dinámicas: 2 %. Y a defectos de progresión al esfuerzo expulsivo: 9 %.

El 87 % de las hipertermias son aisladas. Las cifras son idénticas para los otros dos grupos. No reencontramos infección amniótica, sufrimiento fetal, mientras que existen en los otros dos grupos de forma equivalente. Debemos acercar esta cifra al 19 % de roturas prematuras de las membranas, dos veces más frecuentes en el grupo A. Tomatis. Ahora bien, la rotura prematura y/o un trabajo largo ligado a una distocia son dos factores que favorecen una fiebre materna. Podemos anotar que no es mayor. No entraña sufrimiento fetal. No está ligada a una infección amniótica. La prevención de las infecciones está bien efectuada.

Otros elementos puestos en evidencia

13 % de defecto de progresión a la expulsión contra 22 % para los otros dos grupos. No tenemos suficientes elementos para explicar esta diferencia. Solo observamos la ausencia de fatiga materna en el grupo A. Tomatis. En los otros dos grupos, está cifrada en el 3 %. Nos contentamos con plantear la pregunta siguiente: ¿el método Alfred Tomatis ayuda a las mujeres durante la fase de expulsión, única fase activa del parto?

Toda patología agrupada

Observamos que la frecuencia de las patologías en curso de trabajo es idéntica en los tres grupos (remitirse a los anexos, Cuadro n.º 15): una mujer de cada dos, sea cual sea la preparación efectuada o no durante el embarazo, tendrá una anomalía de trabajo y/o de expulsión.

Conclusión:

Si la frecuencia de las patologías en curso de trabajo es idéntica, el tipo difiere de una mujer preparada por el método clásico y no preparada a una mujer preparada por el método Alfred Tomatis: más del 8 % de fiebre y menos del 11 % de defecto de progresión para el grupo A. Tomatis.

6) La anestesia

La obstetricia contemporánea está metamorfoseada por la frecuencia de los partos bajo anestesia epidural. Aporta un confort materno irrefutable. La epidural es uno de los primeros temas evocados en curso de preparación por las pacientes. ¿Influyen en la elección de las mujeres? ¿El método Alfred Tomatis modifica la frecuencia? ¿Qué hay de las otras anestesias?

El 85 % de las mujeres preparadas por el método Alfred Tomatis y de las mujeres no preparadas paren con una anestesia y el 90 % de las mujeres preparadas por el método clásico. Observamos dos diferencias significativas.

Más del 5 % de anestesias generales.

Menos del 11 % de epidurales.

En las mujeres no preparadas respecto a las mujeres preparadas clásicamente (véase Figura n.º 16 en los anexos).

Los dos grupos de mujeres preparadas (clásica y A. Tomatis) no presentan diferencia significativa. Las diferencias anotadas se explican probablemente por las cesáreas. Se efectúan más voluntariamente bajo anestesia general para las mujeres preparadas. Esto debe ponerse en paralelo con el ritmo cardíaco fetal patológico, por tanto las cesáreas de segunda intención se desarrollarían más fácilmente en un control de urgencia que no permitiría la puesta en marcha de un catéter de epidural. Además, las mujeres no preparadas no han recibido las explicaciones sobre la epidural durante los cursos. No conocen lo que puede la epidural.

El razonamiento no permite concluir a un acercamiento entre la preparación A. Tomatis y la elección de la anestesia. Siendo los dos grupos preparados homogéneos, podemos pensar que la preparación A. Tomatis, al mismo título que la preparación clásica, respeta la elección de las mujeres en cuanto a su deseo o no de epidural. En todo caso, el método Alfred Tomatis no va contra esta elección.

7) Perineo

El estado del perineo, es decir, la necesidad de una episiotomía, en la expulsión, es un elemento que califica un parto. Puede deberse a un perineo tenso, o a malas calidades de tejidos. Puede ser efectuada según el contexto:

  • prematuridad

  • macrosomía hipotrofia

  • sufrimientos fetales agudos

  • detención de la progresión

Es por tanto importante investigar una eventual relación entre la preparación al parto y la existencia o no de una episiotomía.

Los grupos preparados A. Tomatis y clásico son homogéneos:

76 % de episiotomías

24 % sin episiotomía de los cuales

4 % de desgarros simples

20 % de perineos intactos

(Figura n.º 17 en los anexos)

Anotamos una diferencia del 11 % sobre la tasa de las episiotomías entre grupos no preparados y preparados.

67 % de episiotomías

2 % de desgarros simples

31 % de perineos intactos

Allí también, la tasa de cesáreas más importante en este grupo explica sin duda en parte esta diferencia.

Según estas cifras, podemos suponer que la preparación al parto por el método Alfred Tomatis no tiene influencia sobre la aparición o no de una episiotomía. Esta suposición no puede ser confirmada. La relación preparación/episiotomía podría ser objeto de una reflexión que desborda el marco de este trabajo.

Vigilancia fetal

1) La edad gestacional

Comparemos la edad gestacional de los partos de los tres grupos de mujeres:

  • según el método Alfred Tomatis

  • según el método clásico

  • sin preparación

Las curvas son bastante evocadoras por sí mismas. Constatamos que:

en el grupo sin preparación, hay:

  • 12 % de prematuridad

  • 85 % de partos entre 37 y 42 semanas de amenorrea,

  • de los cuales 50 % a las 39-40 semanas de amenorrea,

  • 18 % a las 41 semanas de amenorrea

  • 3 % de post-término.

en el grupo de preparación clásica, hay:

  • 4 % de prematuridad

  • 93 % de partos a término

  • de los cuales 56 % a las 39-40 semanas de amenorrea

  • 20 % a las 41 semanas de amenorrea

  • 3 % de post-término.

en el grupo de preparación Tomatis, hay:

  • 2 % de prematuridad

  • 98 % de partos a término

  • de los cuales 56 % a las 39-40 semanas de amenorrea

  • 35 % a las 41 semanas de amenorrea

  • 0 % de post-término. (véase Figura n.º 18 en los anexos).

Las mujeres preparadas por el método clásico paren más temprano que las mujeres preparadas por el oído electrónico:

  • las primeras entre 39-40 semanas de amenorrea

  • las segundas entre 40-41 semanas de amenorrea

En cuanto a los partos prematuros, el análisis de las curvas confirma los porcentajes. (Véase Figura n.º 19 en los anexos).

  • El riesgo de prematuridad es bajo en los dos grupos de mujeres preparadas: 3 %. Es netamente superior para las mujeres no preparadas — casi cuatro veces más: 12 %. Según estas cifras, podemos pensar que las preparaciones al parto disminuyen la tasa de prematuridad. Hay que subrayar sin embargo que las amenazas de parto prematuro, tratadas con puestas en reposo, contraindican los cursos de preparación. Las mujeres son por tanto contadas en el grupo sin preparación.

  • El tipo de preparación no parece disminuir o aumentar el riesgo de prematuridad. No observamos diferencia significativa entre el 2 % y el 4 % según el test del Chi2. Retendremos pues que el método Alfred Tomatis no aporta nada más respecto al método clásico en cuanto a la prevención de la prematuridad.

El post-término.

El 3 % de las mujeres preparadas clásicamente y no preparadas paren tras 42 semanas de amenorrea. En el grupo A. Tomatis, no observamos ningún nacimiento post-término pero estadísticamente las cifras no presentan diferencia significativa. El riesgo de post-término es idéntico para todas las mujeres.

2) Estudio del ritmo cardíaco fetal

Calificamos cada ritmo cardíaco fetal de normal, sospechoso o patológico estudiándolo en curso de dilatación y en curso de expulsión.

  • en curso de dilatación, los grupos de mujeres preparadas

(preparaciones clásicas y A. Tomatis) son homogéneos:

  • 62 % normales

  • 33 % sospechosos

  • 2 % patológicos

En el grupo no preparado, hay dos veces más ritmos patológicos, es decir, el 5 % por el 2 % en los otros grupos. Esto se ve contrabalanceado por el 25 % de ritmos sospechosos por el 33 % en los otros grupos. Podemos referir el número más elevado de ritmos patológicos a la tasa de cesáreas, también más importante respecto a los otros dos grupos preparados.

(Véase Figuras n.º 20 y 22 en los anexos).

en curso de expulsión, para los tres grupos, hay:

  • 4 % de ritmos normales

  • 73 % de ritmos sospechosos

  • 3 % de ritmos patológicos

  • 20 % son ininterpretables — no registrados o no calificables

  • Los tres grupos son homogéneos (anexo. Cuadro n.º 21)

Conclusión:

La preparación A. Tomatis no parece aportar un nuevo elemento respecto a la preparación clásica en cuanto a la prevención de los sufrimientos fetales agudos. El grupo de mujeres sin preparación parece más expuesto a las patologías obstétricas. Efectivamente podemos establecer una relación de causa a efecto entre la prematuridad, el ritmo cardíaco fetal patológico y las cesáreas. Estos tres elementos diferencian esencialmente los grupos de mujeres no preparadas y preparadas. Podemos pues avanzar que las preparaciones al parto actúan indirectamente sobre la prevención de los sufrimientos fetales agudos al disminuir la prematuridad. Un trabajo suplementario sería necesario para confirmar esta hipótesis. Pero por este razonamiento, ponemos en evidencia que la preparación A. Tomatis tiene el mismo efecto que la preparación clásica.

3) El líquido amniótico

Para comparar este parámetro entre los tres grupos, miramos:

  • la modalidad de rotura

  • la cantidad

  • el color a la rotura y a la expulsión

Modalidad de rotura

La rotura de la bolsa de las aguas se efectúa según diferentes modos con la misma frecuencia para los tres grupos. Estadísticamente son pues homogéneos con:

  • 61 % de rotura artificial

  • 26 % de roturas antes de la admisión

  • 10 % de roturas espontáneas

  • 3 % de rotura en curso de cesárea (Anexo, Cuadro n.º 23)

Subrayaremos simplemente un porcentaje más elevado: 9 % de roturas en curso de cesárea en el grupo sin preparación. Esto está ligado al número más importante de cesáreas. Observamos por tanto menos de dos tercios de roturas artificiales y más de un tercio de roturas espontáneas. Recordemos que habríamos anotado una tasa dos veces más elevada de roturas prematuras en el grupo A. Tomatis (23 % de los motivos de admisión contra el 12 % para los otros grupos). Pero el cuadro muestra que hay tantas roturas espontáneas en los tres grupos.

La cantidad de líquido amniótico

Reencontramos tanta cantidad normal, oligoamnios, exceso de líquido para los tres grupos (Anexo, Cuadro n.º 24), es decir:

  • 95 % de cantidad normal

  • 2 % de oligoamnios

  • 3 % de exceso de líquido

No podemos pues sacar ninguna conclusión entre la preparación con el método Alfred Tomatis y la cantidad de líquido amniótico.

Estudio del color del líquido amniótico a la rotura

Que sea claro, meconial, sanguinolento, teñido, la distribución es idéntica para los tres grupos:

  • 86 % de líquido normal

  • 8 % de líquido teñido

  • 4 % de líquido meconial

Veamos si esta distribución se modifica al final del trabajo. La evolución del color del líquido amniótico en curso de trabajo es un elemento que permite diagnosticar los sufrimientos fetales agudos. Allí también, no observamos diferencia significativa entre los tres grupos. Podemos pues decir que globalmente hay al final del trabajo:

  • 80 % de líquido claro

  • 9 % de líquido meconial

  • 10 % de líquido teñido (Anexo, Cuadro n.º 25)

Comparando los dos datos, a la rotura y al final del trabajo, observamos para los tres grupos que al final del trabajo hay:

  • menos del 5 % de líquido claro

  • más del 5 % de líquido meconial

  • más del 1 % de líquido teñido (Anexo, Cuadro n.º 26)

No evocamos los líquidos sanguinolentos porque siguen siendo idénticos en los dos grupos: 2 % para el grupo sin preparación. Además, no son significativos. Por tanto: preparadas o no, para las mujeres, los riesgos de líquido teñido y meconial son idénticos. Los tres grupos evolucionan de la misma forma en curso de trabajo.

4) La presentación

No anotamos diferencia significativa entre los tres grupos de mujeres en cuanto a los tipos de presentación:

95 % de presentaciones del vértice

4 % de podálicas

1 % de presentaciones distócicas (Anexo, Cuadro n.º 27)

No podemos pues establecer un vínculo entre la preparación y la presentación.

5) El niño

Comparación de los pesos de nacimiento:

  • Grupo sin preparación: 3 180, + o − 70 gramos (4480 − 940)

  • Grupo de preparación clásica: 3 280, + o − 35 gramos (4580 − 1150)

  • Grupo de preparación Tomatis: 3 410, + o − 90 gramos (5000 − 2770)

  • Los niños del grupo preparado con el método Alfred Tomatis tienen un peso de nacimiento superior: + 130 gramos respecto al grupo clásico y + 230 gramos respecto al grupo sin preparación. Las diferencias de medias son significativas.

  • Dos elementos pueden actuar indirectamente sobre los pesos:

  • La prematuridad más importante en el grupo no preparado y menor peso.

  • Las mujeres del grupo A. Tomatis paren entre 40 y 41 semanas de amenorrea.

  • Las mujeres preparadas clásicamente entre 39 y 40 semanas de amenorrea. Ahora bien, la toma de peso de los fetos es importante cotidianamente al final del embarazo.

Estudio de los Apgares a 1 minuto y a 5 minutos

  • A 1 minuto:

Los grupos preparados (clásica y A. Tomatis) no presentan diferencia significativa:

  • 86 % de Apgares superiores o iguales a 8

  • 11 % entre 4 y 8

  • 3 % inferiores a 4

Los niños de mujeres no preparadas tienen un mejor Apgar a 1 minuto.

90 % superiores o iguales a 8

1 % inferiores a 4 (Anexo, Cuadro n.º 28)

  • A 5 minutos:

Observamos diferencias significativas entre los tres grupos:

los niños son más numerosos en tener un Apgar superior o igual a 9 a 5 minutos: 98 % contra 96 % y 93 % en los otros dos grupos

siempre hay el 1 % de los niños del grupo no preparado que están inferiores a 4 de Apgar

7 % de los niños del grupo clásico tienen aún un Apgar malo a 5 minutos, comprendido entre 4 y 8. Los otros dos grupos solo comprenden el 2 % de los niños. (Anexo, Cuadro n.º 29)

Comparemos los Apgares a 5 minutos con los de 1 minuto:

    • 7 % para los grupos clásico y no preparado
    • 11 % para el grupo A. Tomatis
  • 1 % de los niños del grupo no preparado permanece siempre con un Apgar inferior a 4 al cabo de 5 minutos.

  • Para un Apgar 4-8 a 5 minutos, contabilizamos una disminución del 5 % de niños respecto a 1 minuto para los grupos no preparado y clásico. En cambio, el grupo A. Tomatis contabiliza un 9 % menos. Se pasa del 11 % al 2 %. Los niños de un grupo A. Tomatis recuperan mucho mejor y más rápido que los demás niños.

Recordemos que el grupo A. Tomatis tiene un trabajo más corto que los otros dos grupos, que los niños tienen un peso de nacimiento más elevado y que contabiliza menos prematuridades. Esto puede explicar esta constatación.

Estudio de los pH arteriales al nacimiento

Comparamos los pH arteriales al nacimiento de los niños de las 53 mujeres preparadas por el método A. Tomatis con la población global de las primíparas en el año 1991, es decir, los grupos de mujeres preparadas clásicamente y sin preparación.

  • Para todas, las tres cuartas partes de los pH son superiores o iguales a 7,20. Por tanto el 73 % tienen un buen pH.

  • 23 % de acidosis moderadas

  • 6 % de acidosis severas

Sin diferencia estadísticamente significativa, se anota sin embargo, para el grupo A. Tomatis, el 11 % de acidosis severas, es decir, más del 5 % que el grupo testigo. Estamos sorprendidas por esta cifra elevada. El estudio de los parámetros precedentes no lo deja prever ni lo explica. Proponemos pues mirar los seis casos a fin de comprender el origen de estas acidosis y de apreciar la repercusión y la evolución neonatal.

Reencontramos:

  • Dos sufrimientos fetales por estancamiento de la presentación en parte media.

  • Dos roturas prematuras y prolongadas con sospecha de infección no confirmada por las muestras bacteriológicas del niño. Están asociadas a anomalías funiculares (circular flojo), de los cuales un trabajo rápido de 1h30, con repercusión sobre el Apgar 6-8-10.

  • Una distocia dinámica cesarizada a 5 cm.

  • Una anomalía funicular con cordón muy corto. Única acidosis metabólica sobre los seis casos.

Estas anomalías del pH son principalmente acidosis respiratorias: cinco sobre seis, con una buena recuperación, es decir, un pH superior o igual a 7,20 tras control en las primeras horas sin repercusión sobre el Apgar. Remitiremos los casos a los parámetros estudiados anteriormente. (Figura n.º 30 en los anexos)

Análisis de los seis casos de acidosis severas

  • El grupo A. Tomatis está más expuesto a las roturas prematuras de las membranas y a las hipertermias maternas durante el trabajo. Ahora bien, dos roturas prematuras y prolongadas se reencuentran en los pH bajos pero no se complican con fiebre materna.

En cuanto a los estancamientos de la presentación y a las distocias dinámicas, el grupo A. Tomatis está menos expuesto que los otros dos grupos. No podemos pues afirmar que un mayor número de estas patologías entraña acidosis respiratorias neonatales en este grupo A. Tomatis respecto a los otros dos grupos.

También nos parece que un número importante de pH bajos es expresado por anomalías funiculares: tres sobre seis. Sería pues interesante investigar la frecuencia de estas anomalías y comparar la repercusión sobre los tres grupos. Este estudio nos permitiría expresar objetivamente la cifra más importante de pH bajos en el grupo A. Tomatis. Actualmente, con los elementos agrupados en nuestro estudio, solo podemos constatar este dato.

  • Para las acidosis moderadas, anotamos el 13 % de casos para el grupo A. Tomatis contra el 23 % para el grupo testigo. Allí también, no es estadísticamente significativo.

Retendremos pues que el 11 % de las mujeres preparadas por el método Alfred Tomatis presentan una acidosis respiratoria neonatal severa. Se corrige en las primeras horas. Parece ligada a las roturas prematuras y prolongadas de las membranas y a anomalías funiculares. Pero no podemos afirmar esta hipótesis actualmente.

Lactancia a la salida

Cuatro modos de lactancia son repertoriados:

  • lactancia materna

  • lactancia mixta

  • lactancia artificial

  • dietética especial

  • 77 % contra

  • 60 % para el grupo no preparado

  • 65 % para el grupo de preparación clásica

Estos porcentajes de lactancia materna para los grupos no preparado y clásico son considerados estadísticamente diferentes.

El 3 % de los niños de los grupos clásicos y A. Tomatis gozan de una lactancia mixta contra el 5 % para el grupo no preparado. Pero esta diferencia no es significativa.

En cuanto a la lactancia artificial, el 29 % de los grupos preparados clásicamente y no preparados tienen este modo de alimentación contra el 17 % para el grupo A. Tomatis. Eso es significativo.

El 5 % de los niños del grupo no preparado necesitan un régimen dietético especial contra el 2 % para los otros grupos. Las diferencias entre los tres grupos sobre el tiempo de lactancia se efectúan pues sobre las lactancias artificiales y las dietéticas especiales en beneficio de las lactancias maternas para el grupo A. Tomatis (Anexo, Cuadro n.º 31).

Retendremos pues que los padres que siguen la preparación A. Tomatis prefieren amamantar a sus hijos pero ¿las elecciones de la preparación A. Tomatis y de la lactancia corresponden a una misma tendencia? ¿O la preparación A. Tomatis influye en el modo de lactancia?

No podemos responder a estas interrogaciones con estos simples datos. No nos sorprendemos de las tasas diferentes entre los tres grupos sobre las dietas especiales. Confirman la conclusión de los parámetros precedentes (prematuro, sufrimiento fetal). El grupo no preparado está más expuesto a las patologías obstétricas, por tanto neonatales.

Conclusión

A fin de investigar el impacto del método de preparación audiopsicofonológica sobre el parto y sobre el estado del niño al nacer, acabamos de estudiar los parámetros objetivos que los califican. El grupo A. Tomatis se compara al grupo sin preparación y al grupo de preparación clásica.

Si el método A. Tomatis no mejora la prevención de la prematuridad, favorece los partos entre 40 y 41 semanas de amenorrea, es decir, un término superior de una semana respecto a las otras mujeres. En cambio, constatamos dos veces más roturas prematuras de las membranas sin influir en la frecuencia de los desencadenamientos artificiales.

La media del tiempo de trabajo es inferior de cuarenta y cinco minutos. Se debe esencialmente al número más importante de mujeres que paren en menos de tres horas.

La dinámica uterina de estas mujeres está mejorada. Reencontramos cuatro veces menos hipocinesias de frecuencia sin que haya una disminución significativa de las distocias dinámicas.

El estudio comparativo de las patologías del trabajo pone en evidencia un riesgo aumentado del 8 % de hipertermias maternas para el grupo A. Tomatis pero la mayor parte permanecen aisladas. Las roturas prematuras no parecen ser las únicas responsables de esta diferencia. Anotamos menos defectos de progresión a la expulsión.

La edad gestacional más avanzada para las mujeres explica el peso de nacimiento más elevado (130 a 230 gramos más).

Según el Apgar, observamos que los «bebés A. Tomatis» recuperan más rápido y mejor que los otros niños. Eso está probablemente ligado al término, al peso, a la duración del trabajo, a la rotura prematura de las membranas que favorece la maduración pulmonar. En contrapartida, los pH muestran más acidosis severas pero permanecen respiratorias y se corrigen rápidamente.

Por nuestro estudio, las roturas prematuras de las membranas, las fiebres maternas, y las acidosis no están o están parcialmente explicadas. Las constatamos.

Las patologías no parecen tener repercusiones mayores. La ausencia de complicaciones prueba que una toma a cargo adecuada ha contribuido a una buena prevención.

Debemos preguntarnos si los sesgos existentes en nuestro estudio no modifican los resultados obtenidos.

Tercera parte: Discusión

A. ¿Es el método Alfred Tomatis satisfactorio?

B. Sesgos y críticas

C. Propuestas

Hemos presentado en una 1.ª parte el método Alfred Tomatis y su autor. Después, en una 2.ª parte, el estudio de tres grupos de preparación ha permitido definir de forma rigurosa y objetiva qué elementos del embarazo o del parto eran influidos por la preparación. Según este análisis, podemos ahora en una tercera parte ver si el método de preparación fónica es satisfactorio:

  1. Para las pacientes que lo han seguido,

  2. para Tomatis según lo que esperaba,

  3. y por último para el cuerpo médico.

Evocaremos a continuación los sesgos y las críticas como límites de nuestro estudio. Después contemplaremos propuestas a fin de mejorar esta preparación en Foch para el año 1992, según las constataciones estudiadas.

I) La cuestión principal que ha motivado esta memoria es la siguiente:

«¿Es el método Alfred Tomatis satisfactorio?»

  1. Nuestro estudio permite afirmar que las futuras mamás están globalmente muy satisfechas. El análisis de la escala de Hamilton y las entrevistas realizadas en posparto son dos medios complementarios de apreciarlo. Nos han permitido demostrar el beneficio de la preparación durante el embarazo.

Una de las ventajas del método Alfred Tomatis que deseamos poner en evidencia es su NEUTRALIDAD tanto para las pacientes como para las matronas. Por su principio original, se observa que el oído electrónico no necesita, como otras preparaciones (sofrología, yoga…), un entrenamiento particular, cierto modo de vida, incluso una ideología. Se nota por ejemplo que la preparación no influye en su decisión respecto a la epidural o a la lactancia. Dicen que estas elecciones estaban «ya hechas» o bien están «totalmente disociadas». Se retiene igualmente su reserva respecto a la preparación. En posparto, dicen: «la lactancia arranca bien, el bebé parece calmo, me siento en plena forma… es quizá la influencia de la preparación, no sé». Estas reacciones ilustran bien la no-dependencia respecto al oído electrónico. El trabajo efectuado sobre el oído necesita por descontado una repetición de varias sesiones pero en un período determinado. Este mecanismo es a continuación dominado por la persona que se autocontrola gracias a una mejor escucha, una estática más dinámica. El proceso se mantiene por la propia voz de la mujer. Estos «detalles» nos parecen importantes para el respeto de una individualidad.

Para un trabajo sobre la escucha satisfactoria, las sesiones bajo oído electrónico deben ser necesariamente frecuentes y cercanas, en cierto período. Eso explica la organización de la preparación: dos sesiones semanales durante cinco semanas. Este ritmo puede parecer apremiante. Necesita una disponibilidad y una motivación importantes de parte de las pacientes. Las que hemos encontrado han considerado el problema antes de invertir en esta preparación complementaria. No la sienten como tal. Vienen responsabilizadas, conscientes del bienestar que les procuran estas sesiones. A través de esas dos horas que se toman para distenderse, sienten el envite de una comunicación con el niño. Están contentas de venir así al hospital. El factor tiempo es por tanto un falso problema a resolver inicialmente.

  1. ¿Qué decir a continuación de esta nueva utilización del oído electrónico respecto a su inventor… sino que no esperaba nada de ella? Por la diversidad de sus campos de aplicación así como sus numerosas constataciones clínicas, Tomatis no esperaba ninguna prueba de los beneficios de su método. El envite del oído electrónico en Foch para el Doctor Alfred Tomatis era:
  • Por una parte, la satisfacción de poner su método a disposición de un nuevo público

  • por otra, realizarlo en un gran centro obstétrico permitía estudiar el impacto de forma rigurosa y objetiva.

Así, confronta su entusiasmo a la reticencia del cuerpo médico. Sin embargo, espera obtener de esta experimentación un desarrollo del método por las matronas y los obstetras. Así, el CMC Foch aparece como un centro piloto, de referencia, para las grandes maternidades que desearían invertir en este nuevo método de preparación.

Subrayemos que los centros de la escucha Tomatis proponen sesiones a las mujeres embarazadas pero no están integradas en un curso de preparación. Remite el futuro de este método a las manos de las matronas y de los médicos.

  1. El equipo médico constituye en efecto el tercer término a satisfacer. Sus reticencias constituyen una exigencia totalmente rica respecto a una innovación en el ámbito de la preparación al parto. Hay que tenerlas en cuenta.
  • La crítica principal recae sobre una ausencia de pruebas de eficacia en el momento del parto. Hemos respondido a esta objeción por el análisis riguroso de los parámetros obstétricos. Algunos elementos son significativamente diferentes.

  • Viene a continuación una insatisfacción en cuanto a los efectivos. 58 mujeres han seguido la preparación para una maternidad que efectúa más de 2000 partos por año… La cifra parece débil. Evocaremos algunas propuestas al respecto en un párrafo siguiente. Pero hay que tener en cuenta el hecho de que el método solo se ha puesto en marcha en enero de 1991 y que era casi desconocido del gran público. Por otra parte, este pequeño efectivo es el reflejo de un elemento fundamental del método: la importancia que aporta esta preparación a la individualidad. La estructura en pequeño grupo fijo, que permite una convivialidad, no debe en ningún caso ser modificada. Pero la forma en que se ha puesto en marcha es criticable en algunos aspectos. Estudiamos este problema en las críticas y propuestas.

¿Cuáles eran las motivaciones iniciales del cuerpo médico al tomar a cargo la responsabilidad de esta preparación?

  • El objetivo principal era realizar una evaluación de este nuevo método de preparación al parto.

El método Alfred Tomatis aplicado al embarazo y al parto ha sido innovado en el servicio del Profesor KLOPFENSTEIN, maternidad del Este de Francia. Era necesario que un gran centro obstétrico estableciera un trabajo de análisis y de evaluación. El CMC Foch ha respondido a este objetivo.

Además, completa el trabajo realizado en Vesoul y participa en una apertura al gran público de esta nueva preparación al parto.

  • Esta preparación responde igualmente a otra preocupación detectada por el equipo médico:

Numerosas son las mujeres que siguen una preparación clásica en el CMC Foch. Reconocen la necesidad de ella para una información general sobre el embarazo y el aprendizaje de los ejercicios de respiración para el parto. Afirman que esta preparación en gran grupo influye poco en su vivencia de mujer embarazada. En efecto, los grupos son importantes. Eso impone un curso didáctico. Un cierto aspecto de la preparación queda entonces oculto. Es por tanto en términos de complementariedad como la preparación fónica se contempló inicialmente. Esta elección daba a la maternidad del CMC Foch una imagen de modernidad con la preocupación de ofrecer a sus pacientes una preparación al parto original e interesante. La propuesta del método Alfred Tomatis en Foch refleja una voluntad de favorecer los primeros vínculos madre-hijo. Efectivamente, durante las sesiones, las futuras madres están atentas a esta comunicación inicial. Además, su originalidad sensibiliza al equipo en este punto.

Esta innovación ha tenido un impacto mediático no despreciable: «Parents Magazine», «Antenne 2» y otras prensas se han desplazado o interesado por el tema. ¡No es quizá sin vínculo con los 2013 partos festejados el 31 de diciembre de 1991!

Conclusión

El método Alfred Tomatis estudiado en el CMC Foch en 1991, pese a un débil efectivo, aporta numerosas satisfacciones.

Las pacientes lo evocan con entusiasmo.

El Doctor Alfred Tomatis ve una apertura en la utilización del oído electrónico a un nuevo público.

Este trabajo de análisis riguroso le da elementos concretos y objetivos que estudian la eficacia, el impacto de su método sobre el embarazo y el parto.

Por último, el cuerpo médico puede remitirse a este estudio para la evaluación de una nueva técnica que completa la preparación al parto clásica.

II) Sesgos y críticas de nuestro estudio

Nuestro deseo de rigor y de objetividad ha obligatoriamente enmascarado ciertos aspectos psicológicos, ciertamente más subjetivos. Nos parecen sin embargo interesantes. Tomemos por ejemplo la escala de Hamilton. Solo es un pequeño medio para evaluar el confort psicológico que las mujeres parecen sacar de él. Solo estudia la ansiedad. Podemos evocar algunos elementos que hemos percibido subjetivamente que tienen que ver con este «confort psicológico»:

  • La calma de los bebés observada por las madres,

  • su bienestar en posparto, sin aprensión al regreso a casa.

Debemos considerar este estudio como imperfecto puesto que solo refleja un aspecto del método Alfred Tomatis. Por ejemplo, la escala de Hamilton evalúa únicamente la ansiedad durante el embarazo. Esto nos parece insuficiente para reflejar el estado psicológico de una mujer embarazada. Un trabajo complementario podría ser propuesto en este sentido. Sin embargo, este estudio objetivo es necesario puesto que el embarazo es un nuevo campo de aplicación del oído electrónico. Resultados rigurosos son esperados.

Sin embargo, el sesgo principal de esta memoria, causado por una insuficiencia de efectivos, no nos permite dar muchas cifras significativas sobre el parto. Para numerosos parámetros, no hemos podido sacar conclusión clara entre:

  • Una ausencia de diferencia entre los grupos

  • o bien una diferencia enmascarada por el efectivo demasiado débil.

Los tres grupos según sus efectivos no son comparables.

III) Propuestas

De este límite en nuestro trabajo, esperamos mucho en la continuación del método Alfred Tomatis propuesto en Foch como complemento de la preparación clásica. Esta continuidad nos parece necesaria a fin de realizar un balance más completo y de responder a las expectativas del equipo médico como a las del equipo A. Tomatis.

Sin embargo, para una mejor satisfacción de las pacientes, hemos sacado de nuestro estudio sobre el año 1991 algunas sugerencias para 1992. Nos permitimos así enunciar algunas observaciones:

  • El oído electrónico solo se utiliza dos horas por semana para un mismo grupo de 12 personas, lo que contribuye a limitar considerablemente el efectivo y que parece poco para una técnica tan sofisticada que está al alcance de todos. Sería deseable contemplar más flexibilidad a fin de responder a una demanda ciertamente más numerosa (puesto que todas la han propuesto a sus conocidos…). Esto necesitaría eventualmente la formación de una matrona.

  • Además de esta inversión en tiempo y en personal, se solicita un asentimiento de parte del equipo para una mejor información, una facilidad de acceso y permitir a este método desarrollarse. El CMC Foch es un centro piloto. Otras maternidades podrán remitirse a él.

  • Por último, discutiendo con las mujeres en posparto, hemos observado que aún tenían preguntas respecto al método o no habían captado bien algunos aspectos:

  • las sesiones cercanas

  • el corte entre el final de las sesiones y el parto…

Se podría contemplar acondicionar al final de la sesión fónica un tiempo de intercambio libre.

  • Que puedan hablar de lo que les aporta el método Alfred Tomatis

  • insistir en algunos puntos para ayudarlas a integrar los matices de la preparación Tomatis como: el entrenamiento, el papel de la voz materna que mantiene el fenómeno.

Conclusión

El oído electrónico, en la base del método Alfred Tomatis, es un medio sofisticado de demostrar la importancia de una calidad de escucha. Para Alfred Tomatis científico, este aparato constituye la culminación de sus investigaciones en audiofonología.

Para Alfred Tomatis clínico, no es sino el punto de partida de un avance gigantesco en el ámbito terapéutico.

Al hilo de sus observaciones y de sus asombros, ha percibido que a través de la reeducación del oído, tocaba la verticalidad del sujeto y sus reacciones psicológicas. El envite es considerable puesto que una mejor escucha permite devolver al paciente un dinamismo y una voz más afirmada. Se trata de una apertura a la comunicación.

Por extensión de sus trabajos, Alfred Tomatis se ha interesado por la génesis de la comunicación en la Noche Uterina. Es así como, al prestar una atención particular al despertar sonoro del feto, nació la preparación fónica al parto.

El oído electrónico permite a las mujeres embarazadas «abrir y enriquecer» su oído a fin de estar más distendidas y llenas de vitalidad.

Como decía una mujer en posparto: «la cosa más simple que podía ofrecer a mi hijo era estar bien reposada».

La teoría es seductora, la técnica original. ¿Cuál es el aporte de este estudio para la experimentación del oído electrónico en la preparación al parto realizada en el CMC Foch?

Los elementos puestos en evidencia pueden agruparse bajo el término: confort psicológico:

  • Una disminución de la ansiedad durante el embarazo,

  • una aproximación serena al parto,

  • el regreso a casa contemplado sin aprensión en posparto.

En los parámetros objetivos del parto, hemos retenido:

  • Un término de parto superior,

  • un trabajo más rápido,

  • menos defectos de progresión a la expulsión.

En lo que concierne a los niños:

  • Un peso más elevado,

  • una mejor recuperación (según el estudio de los pH).

Pero estos datos demasiado arbitrarios reflejan difícilmente la vivencia de un parto. Sería interesante definir otros parámetros para estudiar el beneficio de una preparación en el momento del nacimiento.

¿Cuáles son las repercusiones y cómo se prosigue el fenómeno obtenido al final del embarazo bajo oído electrónico?

El envite del método Alfred Tomatis, gracias a la voz materna y al tono engendrado por la reeducación de la escucha, es el enriquecimiento de la comunicación madre-hijo. El alcance de su descubrimiento desborda por tanto ampliamente, para Alfred Tomatis, las pocas horas de preparación en el octavo mes del embarazo.

Sería apasionante poder realizar un estudio longitudinal a fin de observar la evolución de la comunicación in utero del feto arrullado por Mozart y los cantos gregorianos.

¿Qué se vuelve tras el nacimiento, durante los primeros días en la maternidad, después en el lactante y en el joven niño?

Figuras del documento original

Esquemas e ilustraciones extraídos del facsímil PDF del artículo original.

Figura 1 — facsímil p. 5

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Figura 2 — facsímil p. 7

Figura 2 — facsímil p. 7

Figura 3 — facsímil p. 8

Figura 3 — facsímil p. 8

Figura 4 — facsímil p. 13

Figura 4 — facsímil p. 13

Figura 5 — facsímil p. 15

Figura 5 — facsímil p. 15

Figura 6 — facsímil p. 18

Figura 6 — facsímil p. 18

Figura 7 — facsímil p. 20

Figura 7 — facsímil p. 20

Figura 8 — facsímil p. 21

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Figura 9 — facsímil p. 23

Figura 9 — facsímil p. 23

Figura 10 — facsímil p. 30

Figura 10 — facsímil p. 30